Cómo cultivar arándanos en maceta para tener siempre en casa
Si buscas una opción sostenible para incorporar plantas en tu jardín casero, te recomendamos aprender a cultivar arándanos en maceta. Así podrás tener siempre esta deliciosa fruta fresca en casa, sin necesitar mucho tiempo ni espacio.
Tener arándanos en casa, libres de procesados y sin químicos añadidos, es posible una vez que decidas ponerte manos a la obra. Además, con este método ahorrarás dinero y consumirás frutos 100 % orgánicos.
Según el portal médico especializado MedLine Plus, esta fruta es un gran aliado para tratar el envejecimiento, mejorar la memoria y potenciar las capacidades intelectuales a través de sus beneficios en las funciones cognitivas. Aunque aún faltan más evidencias médicas que lo confirmen por completo.
Beneficios de los arándanos para la salud
Los arándanos pueden ayudar a prevenir infecciones urinarias, evitando que las bacterias se adhieran a las paredes de la vejiga. Además, son una fruta rica en fibra que favorece una digestión adecuada. También aportan vitamina C y otros antioxidantes.
Expertos destacan que los compuestos presentes en los arándanos pueden reducir inflamaciones y combatir células cancerígenas. Por todas estas razones, consumir arándanos frescos o deshidratados puede mejorar tu salud en general y dar un sabor especial a tus comidas, desde frutas hasta carnes y pastas.
Cómo cultivar arándanos en maceta en casa
Si ya decidiste agregar esta fruta a tu huerto casero, aquí te contamos la mejor manera para cultivar arándanos en maceta y tenerlos siempre a mano:
- Lo primero es utilizar arándanos frescos; la versión deshidratada que encuentras en paquetes no sirve para sembrar. Una vez tengas el fruto, retira la pulpa y limpia bien la semilla.
- Coloca las semillas en un vaso con agua durante 24 horas. Desecha las que flotan, pues son menos propensas a germinar. Las que quedan, ponlas sobre un paño húmedo en un plato y mantenlas con humedad durante 7 a 10 días hasta que germinen.
- Consigue una maceta mediana con buen drenaje. Coloca primero una capa de arcilla, luego una capa de tierra ácida y finalmente una mezcla de tierra negra con hojas.
- Haz pequeños agujeros en la tierra de la maceta y siembra las pequeñas plántulas sin presionar demasiado la tierra.
- Riega dos veces por semana y ubica la maceta en un lugar con sol indirecto para que la planta crezca saludable.
