Cómo cultivar ajo en casa para tener un suministro infinito

Cómo cultivar ajo en casa para tener un suministro infinito

El ajo es uno de los alimentos con más beneficios para la salud. Además, es esencial para dar sabor a cualquier receta. ¿Qué te parecería poder cultivarlo fácilmente en tu jardín sin tener que comprarlo nunca más? No te preocupes, verás que es muy sencillo.

Cada bulbo que plantes se multiplicará y generará de 3 a 4 nuevos dientes de ajo. Observa cómo hacerlo paso a paso:

Cómo cultivar ajo en casa

  • Prepara una maceta con sustrato para semilleros, preferiblemente con buen drenaje.
  • Escoge cabezas de ajo frescas.
  • Separa los dientes sin dañar su base.
  • Planta cada diente con la punta hacia arriba, cubriéndolo con unos centímetros de sustrato.
  • Deja una separación de alrededor de 10 cm entre cada diente.
  • Mantén el sustrato húmedo, pero nunca encharcado, ya que el ajo requiere poca agua.
  • Deja que las plantas crezcan y corta las flores regularmente para concentrar los nutrientes en el bulbo y conservar su sabor.
  • Cuando las hojas empiecen a amarillear y secarse, generalmente después de 5 o 6 hojas, es momento de cosechar.
  • Seca los ajos en un lugar seco y templado, como un garaje, durante una semana.

Resultados y consejos

Y listo, habrás cultivado ajo en casa de forma sencilla. Incluso podrás olvidarte de comprarlo. El mejor momento para plantar ajo es a principios de primavera o en otoño.

El ciclo de crecimiento del ajo dura entre 8 y 10 meses.

No tires las pequeñas hojas verdes que salen con el ajo: son comestibles y se pueden usar como cebollino, para aromatizar sopas o queso fresco, por ejemplo.

Una vez cosechado, conserva el ajo en un lugar fresco y seco para prolongar su durabilidad.

Propiedades y beneficios del ajo

Como mencionamos al inicio, el ajo tiene múltiples beneficios para la salud. Es una fuente rica en vitaminas B6 y C, además de minerales como selenio, manganeso, calcio y potasio.

Con solo 42 calorías por porción, es un alimento bajo en calorías que fortalece el sistema inmunológico.

Su consumo regular puede reducir en un 63 % el riesgo de resfriados y gripes. También protege el corazón al disminuir los riesgos de enfermedades cardiovasculares y ayudar a bajar el colesterol.

Además, quienes padecen hipertensión arterial pueden beneficiarse de una ingesta regular de ajo.