¿Cómo cultivar aguacate en maceta? Paso a paso para tenerlo en casa

Cultiva un aguacate en casa con estos sencillos consejos

Si sientes que a tu vida le falta un toque natural y diferente, te recomendamos cultivar un aguacate en maceta. Aunque parezca complicado, en realidad es mucho más sencillo de lo que imaginas. Solo necesitas poner en práctica tus habilidades de jardinería.

Además, no requieres de un espacio amplio o un jardín enorme para que este árbol dé fruto. Solo debes dedicar tiempo y cuidado a esta deliciosa fruta, un elemento fundamental en la gastronomía mexicana.

Al cultivar tu propio aguacate en casa, también aseguras una fuente constante de beta-sitosterol, una sustancia que, junto con otros esteroles, ayuda a mantener el colesterol bajo control y previene enfermedades cardíacas.

El aguacate no solo es delicioso, también aporta vitamina K, esencial para la salud ósea, un alto contenido de ácido fólico que beneficia especialmente durante el embarazo y folatos que ayudan a prevenir la depresión.

¿Cómo cultivar un aguacate en casa?

Para comenzar, extrae el hueso del aguacate y límpialo bien. Luego, inserta tres palillos alrededor de la mitad del hueso y colócalo suspendido en un vaso con agua, asegurándote de que la mitad inferior esté sumergida.

En aproximadamente cuatro semanas, el hueso empezará a desarrollar raíces. Cuando las raíces midan cerca de 10 centímetros, retira el hueso del agua y quita los palillos para preparar la plantación en tierra.

Prepara un sustrato rico en nutrientes y fertilizantes naturales. Planta el hueso dejando la mitad enterrada y la otra mitad expuesta al aire. A poco más de cinco semanas, notarás que brotan las primeras hojas.

Para favorecer su crecimiento, ubica la planta en un lugar con buena iluminación y riega una o dos veces por semana. Así asegurarás una exitosa cosecha de aguacate en casa.

Cómo preparar la tierra ideal para el aguacate en maceta

Para que tu aguacate crezca fuerte, es importante usar un sustrato casero y nutritivo. Aunque el proceso es lento, te servirá para futuros proyectos de jardinería.

  • Recolecta toda la hojarasca de tu jardín y colócala en una bolsa negra para basura, intentando llenarla por completo.
  • Preferiblemente, que las hojas estén húmedas y trituradas.
  • Cierra la bolsa de forma holgada y haz varios agujeros para permitir la ventilación.
  • Deja la bolsa en un lugar sombrío y seco.
  • Después de seis meses, tu compuesto estará listo para usar.