Cómo cuidar una orquídea en casa, todo lo que necesitas saber

Cómo cuidar una orquídea en casa: todo lo que debes saber

En el mundo de la jardinería y el cuidado de plantas, hay especies que no solo destacan por su belleza, sino también por su exotismo y cierta fragilidad. Por eso, aquí te ofrecemos consejos prácticos para cuidar una orquídea en casa.

Tal vez las hayas visto en jardines o viveros y te haya atraído su belleza, pero dudas en tener una en tu hogar por temor a que no prospere o se marchite rápido. Estos consejos te serán muy útiles para cuidar esta planta, que pertenece a la familia de las monocotiledóneas.

Lo más llamativo de las orquídeas es la complejidad de sus flores, resultado de interacciones ecológicas con polinizadores y hongos cercanos. Se registran alrededor de 25,000 especies y hasta 60,000 híbridos.

Características y distribución de las orquídeas

Las orquídeas se encuentran mayormente en zonas intertropicales, donde prosperan las especies más vistosas. En México, por ejemplo, existen alrededor de 1,440 especies, de las cuales al menos 300 son nativas y endémicas del país.

Consejos esenciales para cuidar orquídeas en casa

Estas plantas son muy adaptables cuando se cuidan adecuadamente y pueden vivir hasta 100 años. Antes de decidirte a tener una o si ya tienes una en casa, considera los siguientes cuidados que garantizarán su bienestar.

Cómo cuidar una orquídea paso a paso

  • Pueden mantenerse en cualquier espacio interior, pero evita la luz solar directa.
  • Utiliza macetas transparentes para vigilar las raíces y asegurarte de que estén hidratadas.
  • El contenedor debe tener agujeros en la base para drenar el exceso de agua.
  • Riega cada 8 a 10 días, dependiendo de la temperatura ambiente.
  • Un método eficaz es sumergir la maceta en agua por unos minutos para que las raíces absorban bien la humedad.
  • Prefieren climas cálidos y no toleran temperaturas inferiores a 4 o 5 grados Celsius.
  • Con buen cuidado, pueden florecer cada seis meses; corta el tallo floral justo al nivel de la última hoja.
  • Elimina los tallos secos para favorecer nuevas floraciones.
  • Fertiliza entre marzo y octubre para fortalecer su crecimiento y floración.
  • Revisa las hojas con frecuencia; si se vuelven muy oscuras, significa que requieren más luz.