Cómo congelar perejil fresco y otras hierbas aromáticas: métodos sencillos
Si tienes un pequeño huerto de hierbas aromáticas en casa, seguro que cuentas con una cantidad considerable de plantas que a veces no logras consumir a tiempo. Además, es necesario cosecharlas regularmente para evitar que las plantas se consuman a sí mismas. ¿Qué hacer para evitar el desperdicio? Tu congelador será tu gran aliado. Hoy te explicamos cómo congelar perejil y otras hierbas aromáticas para usarlas más tarde en tus recetas favoritas.
¿Qué hierbas aromáticas se pueden congelar?
Existen varias técnicas para congelar hierbas, pero antes es importante identificar cuáles son las que mejor soportan este proceso. Generalmente, aquellas con hojas verdes y finas como el albahaca, perejil, menta, cebollino, eneldo y cilantro son ideales. También se incluyen orégano y estragón. Recuerda que las hierbas se congelan mejor cuando están recién cortadas.
Sea cual sea el método de congelación que elijas, debes lavar y limpiar bien las hierbas. Luego, sécalas cuidadosamente con papel de cocina o un paño suave, tratando de no dañar las hojas delicadas. Otra opción es dejarlas secar al aire.
Cómo congelar perejil fresco
Si cultivas perejil en macetas dentro de casa, seguramente tendrás una buena cosecha. ¿Se puede congelar perejil fresco? Sí, esta hierba se congela perfectamente, al igual que todas sus variedades. Aquí te explicamos cómo congelarla sin errores para evitar el desperdicio.
Para congelar perejil fresco tienes dos opciones. La primera es la más sencilla: usar bolsas reutilizables para congelar. Estas están disponibles en varios tamaños, así que escoge la que se adapte a la cantidad de perejil que quieres conservar. Retira los tallos, lava y seca bien las hojas antes de trocearlas. Luego, coloca el perejil en la bolsa, saca el aire lo más posible y ciérrala. También puedes congelar el perejil entero sin picar.
La segunda opción consiste en congelar el perejil en cubitos de hielo. ¿Cómo hacerlo? Lava y seca muy bien las hierbas. Retira los tallos y tritura las hojas en una licuadora añadiendo un poco de agua o aceite de oliva hasta obtener un puré homogéneo y espeso. Raspa las paredes de la licuadora si es necesario. Luego reparte el puré en una cubitera y congélalo durante 24 horas. Cuando los cubitos estén listos, sácalos, guárdalos en una bolsa hermética y vuelve a ponerlos en el congelador. Así podrás añadir la cantidad necesaria directamente en tus platos.
Cómo congelar otras hierbas aromáticas
Congelar hierbas aromáticas es un proceso fácil que ayuda a evitar el desperdicio. Los métodos con cubitos de hielo y bolsas reutilizables valen para todas las hierbas que se pueden congelar. A continuación, te explicamos cómo hacerlo con cebollino y albahaca, dos hierbas muy usadas en la cocina.
Cómo congelar cebollino fresco
El cebollino conserva muy bien su color verde vivo cuando se congela. Primero, lávalo con agua fría y luego sécalo bien con un paño. Corta el cebollino finamente. Para usar el método de cubitos de hielo, reparte uniformemente el cebollino en una cubitera y rellena con agua o aceite de oliva. Cuando los cubitos estén congelados, guárdalos en una bolsa hermética. También puedes congelar el cebollino picado, completamente seco, en un frasco o bolsa, y conservarlo hasta seis meses.
Cómo congelar albahaca fresca
La técnica más fácil y rápida para congelar albahaca es esta: corta las hojas y lávalas bien. Después, colócalas sobre papel de cocina para que se sequen completamente. Puedes acelerar el secado dando suaves toques con papel. Una vez que estén secas, guárdalas en una bolsa con cierre hermético y congélalas.
