Cómo conectar 4 tubos sin comprar un adaptador: el método más sencillo
Unión perfecta de los tubos: el método ideal
En algún momento, todos podemos necesitar realizar una reparación hidráulica que requiera conectar dos o más tubos para asegurar un flujo adecuado. Normalmente, para esto se utilizan adaptadores o racores de distintos tamaños según el trabajo a realizar. Para trabajos simples y rápidos, suele ser suficiente un racor pequeño, mientras que para conectar perímetros mayores se necesitan racores más grandes. Pero, ¿dónde encontrar estos adaptadores? ¿Es imprescindible comprarlos en tiendas especializadas o es posible unir las tuberías sin ellos?
Generalmente, las ferreterías e tiendas de fontanería venden estos racores, pero no es necesario comprarlos siempre, ya que es posible unir los tubos sin adaptadores específicos. El primer paso es conseguir un trozo de tubo grande y otro de diámetro menor, como se muestra en el ejemplo.
Cortamos ambos tubos con una sierra: del tubo de mayor diámetro solo cortamos el extremo, mientras que del tubo más pequeño lo dividimos en tres partes.
Unión de tubos
Tomamos una sección del tubo de menor diámetro y la introducimos dentro del extremo del tubo más grande que hemos cortado, usando un poco de lubricante para facilitar la inserción. Tras esto, con un taladro eléctrico practicamos un orificio en el centro de la unión entre ambos tubos, comenzando desde la parte superior. De este modo, logramos uniones sólidas que deberemos lubricar bien antes de continuar con el proceso.
Luego, tomamos otra sección del tubo pequeño e insertamos esta parte en el orificio que hicimos en el racor casero. Después, colocamos el racor dentro del tramo más largo de tubo pequeño (usando lubricante nuevamente) y cortamos el extremo con una sierra, tal como se ilustra.
La mejor solución para unir tubos: un flujo de agua sin obstáculos
Con esto, el adaptador casero está casi listo. Solo queda insertar las cuatro extremidades del racor en los tubos que queremos ensamblar. Es recomendable aplicar lubricante en todas las uniones para facilitar el montaje y evitar esfuerzos innecesarios.
No olvides asegurar cada conexión con tornillos o pernos que apretaremos firmemente para que quede bien fijado.
Una vez terminado, solo queda probar el conjunto. Abre el agua y verifica que la unión de los cuatro tubos funciona correctamente. Si no hay fugas y el agua circula con normalidad, habrás conseguido un sistema bien realizado, práctico y económico, que se monta en pocos pasos y sin gastar demasiado.
