Cojines amarillentos, así es como limpiarlos en seco: parecerán recién comprados

Cómo limpiar cojines amarillentos en seco para que parezcan nuevos

¿Tienes cojines muy amarillentos y no sabes cómo devolverles su aspecto impecable sin usar la lavadora? Aquí te contamos cómo hacerlo.

Por qué se amarillean los cojines

Existen varias causas por las que tus cojines pueden adquirir un tono amarillento. La principal es la acumulación de aceites naturales que producemos con la piel y el cabello durante las horas de sueño.

La exposición directa al sol también puede provocar amarillamiento y decoloración en cojines de tejidos como el algodón. Por eso, es recomendable evitar esta situación. Además, un exceso de humedad puede favorecer la aparición de moho en los cojines, lo que también genera manchas amarillas en la tela.

Otra causa menos conocida es la inhalación de humo de cigarrillo, que deja residuos de nicotina y causa la coloración amarillenta en los tejidos.

Puede parecer contradictorio, pero lavar los cojines con frecuencia usando detergentes o perfumes con cloro y otros químicos también puede provocar amarillamiento. Por último, el desgaste natural por el uso prolongado puede hacer que los cojines pierdan elasticidad y se vuelvan amarillentos.

Hay que aceptar que los cojines tienen una vida útil y, llegado cierto punto, deben ser reemplazados. Si aún no es tu caso, te recomendamos seguir el método que te mostramos a continuación para devolverles el blanco original.

Blanquea tus cojines con este método seguro y en seco

¿Cuántas veces has notado que tus cojines se amarillean y no sabes cómo blanquearlos de forma segura? Para limpiar tus cojines con delicadeza y sin mojarlos demasiado, te sugerimos usar un producto que probablemente tienes en casa: el peróxido de hidrógeno.

Antes de comenzar, revisa la etiqueta de tus cojines para asegurarte de que no prohíbe su uso. Por ejemplo, los cojines de plumón pueden dañarse al aplicarles peróxido de hidrógeno.

Prepara una mezcla con una taza de peróxido de hidrógeno al 3 % y una taza de agua tibia en un recipiente. Humedece una esponja en la solución y masajea suavemente el cojín para que el producto penetre en las fibras.

También puedes sumergir el cojín en la mezcla, pero esta opción no es recomendable si quieres hacer una limpieza en seco.

Luego, pasa un paño seco para absorber el exceso de humedad y deja secar el cojín al aire libre, en un lugar sombreado. Evita el sol directo y el uso de secadoras para no deformar el cojín.

Ten en cuenta que el peróxido de hidrógeno puede desteñir ciertos tejidos, por lo que es esencial probar primero un área pequeña antes de aplicar la mezcla en todo el cojín.

Además, recuerda que el peróxido pierde efectividad con el tiempo, por lo que es mejor preparar siempre una solución fresca para obtener mejores resultados.