Clavos en el limón: Descubre para qué sirve este curioso truco
¿Por qué deberíamos clavar clavos en un limón? Descubramos juntos la utilidad de este método casero, sencillo y sorprendentemente eficaz.
Durante años, influenciados por la sociedad actual, solemos buscar soluciones cada vez más tecnológicas, innovadoras y recientes. Sin embargo, si nos detenemos a pensar, a menudo son las cosas simples las que pueden facilitar nuestra vida.
Los métodos naturales y caseros no solo permiten lograr resultados deseados, sino que también nos generan orgullo y satisfacción. Estos remedios son útiles tanto para limpiar la casa como para cuidar plantas, huertas y jardines.
En efecto, para que las plantas crezcan fuertes y saludables, no siempre es necesario recurrir a productos químicos caros y potencialmente dañinos. Muchas veces, utilizando lo que tienes en casa, puedes crear soluciones efectivas para problemas comunes. Uno de ellos es el amarillamiento de las hojas. Para tratarlo, solo necesitarás unos pocos clavos y un limón. A continuación, te explicamos para qué sirve y cómo aplicar esta técnica.
Bienestar de las plantas
Al igual que las personas, las plantas pueden sufrir por deficiencias de elementos esenciales para su desarrollo. Algunas especies, como los cítricos, las fresas, las hortensias, las camelias, los frutos del bosque, las mimosas, las gardenias y los corbezzolos, son acidófilas. Como indica su nombre, requieren un suelo con pH ácido para prosperar.
Deficiencias del terreno
Cuando el pH del suelo se vuelve más alcalino de forma gradual, estas plantas acidófilas no pueden absorber el hierro necesario y sus hojas comienzan a ponerse amarillas. Este síntoma indica que es urgente actuar, y ahí es donde entran en juego los clavos y el limón.
¿Qué sucede al clavar clavos en un limón?
Pocos saben que el óxido que se forma en los clavos contiene ácido ferroso y ácido férrico, dos compuestos esenciales para las plantas acidófilas cuando muestran hojas amarillentas. En este caso, el ácido férrico es especialmente importante.
Para actuar rápidamente, solo tienes que clavar varios clavos en un limón, dejando unos dos o tres milímetros libres para poder retirarlos con facilidad.
¿Por qué poner clavos en el limón?
El ácido cítrico del limón acelera la formación de óxido en solo dos días. Luego, retirando los clavos, exprimes el limón y extraes su jugo, que estará enriquecido con ácido ferroso.
Después, solo tienes que añadir dos mililitros de este jugo oxidado a un litro de agua, mezclar bien y regar las plantas acidófilas con esta solución cada 15 o 30 días. Las hojas recuperarán su color natural poco a poco y las plantas volverán a absorber los nutrientes que necesitan para crecer sanas.
