Cómo reutilizar las cáscaras de sandía en el horno: una sorpresa deliciosa
La sandía es, sin duda, una de las frutas más consumidas y refrescantes durante el verano. Normalmente disfrutamos de su pulpa, mientras que la cáscara suele terminar en la basura, ya que se considera inútil. Sin embargo, pocos saben que esta parte de la fruta puede convertirse en un ingrediente delicioso si se cocina en el horno. El resultado te sorprenderá. Veamos cómo hacerlo paso a paso.
Reaprovechando las cáscaras de sandía
Si buscas una fruta fresca, dulce y jugosa, la sandía es la elección perfecta. Pero además de comer su pulpa, la cáscara puede usarse para preparar recetas exquisitas. A continuación, te explicamos cómo aprovecharla.
Para esta preparación sólo necesitas media sandía. Corta la pulpa en trozos pequeños y colócala en un recipiente grande. En cuanto a la cáscara, necesitas aproximadamente un kilogramo para la receta.
Primero, quita la parte verde exterior de la cáscara y corta el resto en trozos pequeños. Coloca estas piezas en una bandeja para horno y cúbrelas con agua hirviendo. Después, cocina en horno precalentado a 220 grados durante unos 50 minutos.
Al finalizar el tiempo, abre el horno, saca la bandeja y escurre el líquido con un colador, reservando el jugo resultante.
Preparación del dulce con cáscara de sandía
Después de cocinar las cáscaras, pon en una olla 4 tazas de azúcar (unos 750–800 gramos) junto con tres vasos del jugo de la cáscara de sandía (aproximadamente 600 ml). Agrega 5 o 6 clavos de olor para aromatizar.
Cocina la mezcla a fuego lento hasta que espese. Mientras tanto, añade a la olla una cucharada de mantequilla, el jugo de medio limón y las cáscaras ya cocidas. Cocina todo durante aproximadamente una hora a fuego bajo.
No deseches el resto del jugo de las cáscaras, pues puedes usarlo más adelante.
Además, con la pulpa que reservaste al principio puedes preparar una bebida deliciosa. Solo tritura los trozos en una licuadora, filtra para eliminar restos y disfruta de un refrescante jugo de sandía.
Consejos prácticos para disfrutar de tu dulce de cáscara de sandía
Una vez listo, puedes guardar el dulce en frascos de vidrio. Su aroma es tan apetitoso que conquistará tanto a grandes como a niños. La textura de los trozos resulta crocante por fuera y tierna por dentro.
Este dulce de cáscara de sandía es perfecto para cualquier momento: ideal en el desayuno o como un snack para compartir con familia o amigos.
También puedes emplearlo en la elaboración de postres, como tartas, pasteles y otros dulces que desees enriquecer con un toque diferente y natural.
