Peladuras de naranja en agua: usos increíbles que te ayudarán a ahorrar
¿Alguna vez has pensado en la versatilidad de las cáscaras de naranja? Aunque solemos desecharlas, en realidad tienen múltiples usos prácticos. Son ideales para crear perfumes naturales, aceites, desengrasantes y productos de limpieza ecológicos. Solo necesitas colocar las cáscaras en un recipiente con agua para descubrir una infinidad de aplicaciones, además de ahorrar dinero cada mes.
Por qué reutilizar cáscaras de naranja para tu hogar
Si buscas reducir los desperdicios domésticos y evitar productos químicos agresivos, transformar las cáscaras de naranja en limpiadores naturales es una excelente opción. Fabricar tu propio producto es ecológico, económico y muy efectivo. Estas son algunas ventajas:
- Seguro para la mayoría de las superficies
- Libre de toxinas y químicos dañinos
- Bajo costo
- Reduce el desperdicio de alimentos
- Duración prolongada de su eficacia
Cómo preparar un limpiador natural con cáscaras de naranja
Esta receta casera es sencilla y requiere pocos ingredientes, brindando un producto multisuperficie que puede conservarse por meses. Sigue estos pasos:
- Conserva las cáscaras: Guarda entre 4 y 6 naranjas medianas en un recipiente dentro del frigorífico.
- Lava y desinfecta: Limpia las cáscaras con agua y sal para eliminar gérmenes, restos de pesticidas y parásitos. Luego córtalas en tiras y llénalas hasta la mitad del recipiente.
- Agrega bicarbonato y agua: Incorpora una cucharadita de bicarbonato de sodio y suficiente agua dejando espacio para la fermentación.
- Deja infusionar: Permite que la mezcla repose al menos una semana para intensificar el aroma. Recuerda abrir el recipiente diariamente para liberar gases.
- Filtra y usa: Transfiere el líquido a un pulverizador o envase para aplicar. Este detergente cítrico, rico en ácido cítrico y bicarbonato, sirve para limpiar desde platos hasta suelos.
Adoptando esta práctica, no solo minimizas residuos, sino que también contribuyes a un estilo de vida saludable y sostenible.
