Casa invadida por hormigas: Solución efectiva con el método tradicional del tapón de plástico
Tener hormigas en casa puede ser una experiencia realmente molesta. Especialmente para quienes viven en planta baja o en viviendas con jardín, estas pequeñas invasoras parecen encontrarse en cualquier rincón. A veces incluso logran subir a pisos altos.
Al igual que las arañas, las hormigas entran a los hogares aprovechando grietas pequeñas o marcos de puertas y ventanas mal sellados. Pueden formar nidos en interiores y reproducirse rápidamente, abandonándolos para buscar comida dentro de la casa.
Su inteligencia es sorprendente: cuando perciben peligro, se retiran. Por eso, es fundamental implementar soluciones prácticas para ahuyentarlas y disuadirlas de ingresar al hogar. Una opción es usar insecticidas en polvo, pero existen métodos más naturales y seguros que también funcionan, empleando tapones de plástico, cebos o ciertos ingredientes caseros.
A continuación, analizamos estas alternativas para que puedas eliminar el problema de las hormigas en casa de una vez por todas.
¿Hormigas en casa? Las mejores soluciones para acabar con ellas
Como mencionamos, los insecticidas en spray o polvo son efectivos pero tóxicos para estos insectos y pueden ser peligrosos en hogares con niños pequeños. Por eso, te proponemos formas más naturales de mantenerlas a raya, sin productos químicos.
Una de las alternativas utiliza tapones de plástico junto con ingredientes accesibles y seguros.
Método con bicarbonato y azúcar en tapón de plástico
Si encuentras hormigas en la cocina buscando comida, es momento de actuar rápido.
Llena un tapón de plástico con una mezcla de azúcar y bicarbonato de sodio. El azúcar atrae a las hormigas hambrientas, pero la presencia del bicarbonato las repele, alejándolas de esa zona.
Además, las hormigas asocian el bicarbonato con peligro, lo que disminuye la probabilidad de que regresen allí.
Segundo método: Trampa con dos tapones de plástico
Este sistema utiliza dos tapones plásticos de tamaños diferentes: el más grande contendrá un cebo para atraer a las hormigas y el pequeño servirá para protegerlo. Hay que hacer un agujero en el centro de ambos tapones para que las hormigas puedan acceder al cebo.
Se pueden hacer pequeños agujeros a lo largo de las paredes del tapón inferior para facilitar el paso. Al cubrir la base del tapón pequeño con cinta adhesiva y fijarlo con un clavo al tapón grande, se crea una trampa funcional donde las hormigas quedarán atrapadas tras ser atraídas por el cebo.
Esta trampa puede ser especialmente efectiva si la cinta ya ha perdido adherencia, favoreciendo que las hormigas queden atrapadas en el interior.
Lo ideal es colocar estos tapones con cebo en las zonas donde haya mayor presencia de hormigas, ya sea dentro o en el exterior de la vivienda. Es fundamental comprobar periódicamente que el cebo siga disponible para mantener la efectividad de la trampa.
