Caldo vegetal casero sin químicos: la mejor forma de prepararlo
Preparar un caldo vegetal casero es una excelente manera de aprovechar verduras frescas y crear una base llena de sabor para sopas, risottos, salsas y muchos más platos. Este caldo no solo es delicioso, sino también completamente natural y sin aditivos. Te mostramos cómo hacerlo y conservarlo para disfrutarlo durante semanas.
Ingredientes (para aproximadamente 2 litros de caldo)
- 3 zanahorias
- 1 puerro
- 2 chirivías
- 2 raíces de perejil
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- ½ colinabo
- ½ apio (con hojas)
- Un trozo de cúrcuma fresca (o 1 cucharadita de cúrcuma en polvo)
- Un puñado de perejil fresco
- 2 cucharadas de aceite de girasol (o cualquier otro aceite neutro)
- 80 gramos de sal (ajustar al gusto)
Pasos para preparar el caldo
1. Preparar las verduras
- Lava bien todas las verduras.
- Pela zanahorias, chirivías, raíces de perejil, cebolla, ajo, colinabo y apio.
- Corta las verduras en trozos medianos para que liberen mejor sus sabores.
2. Saltear las verduras
- Calienta el aceite de girasol en una olla grande a fuego medio.
- Incorpora todas las verduras y saltéalas durante 5-7 minutos, removiendo con frecuencia. Este paso potencia el aroma y enriquece el sabor del caldo.
3. Cocción del caldo
- Agrega 2 litros de agua fría a la olla.
- Suma la cúrcuma fresca o en polvo, el perejil y la sal.
- Lleva a ebullición, luego reduce el fuego y deja cocer a fuego lento, con tapa, durante 45 minutos a 1 hora. Las verduras deben quedar tiernas y liberar su sabor al agua.
4. Filtrado y enfriado
- Una vez cocido, retira la olla del fuego y deja que se enfríe un poco.
- Cuela el caldo con un colador fino para separar el líquido de las verduras. Puedes guardar las verduras para hacer purés o compostarlas.
5. Congelar el caldo
- Vierte el caldo frío en recipientes herméticos o bolsas para congelador.
- Para conservarlo mejor, utiliza bandejas o moldes para cubitos de hielo y congela en porciones pequeñas. Así solo descongelarás lo necesario.
- Envuelve los recipientes en film transparente o papel aluminio para evitar quemaduras por congelación.
Consejos y trucos
- Varía las verduras: adapta la receta según la temporada. Puedes añadir tomates, pimientos o champiñones para cambiar el sabor.
- Reduce la sal: si prefieres un caldo menos salado, reduce la cantidad y ajusta al momento de usarlo.
- Verduras cocidas: las verduras del caldo pueden triturarse para hacer purés o añadirse a sopas para una textura más suave.
- Conservación: el caldo se puede guardar en el congelador hasta 3 meses. Descongélalo en el frigorífico o directamente a fuego lento en una olla.
Usos recomendados para el caldo vegetal
- Sopas y guisos: úsalo como base para sopas de verduras, pollo o pescado.
- Risottos y arroces: sustituye el agua por el caldo para dar un sabor extra a tus risottos o pilafs.
- Salsas y estofados: incorpóralo para enriquecer el aroma de salsas y guisos.
- Cocer pasta: cocina la pasta en caldo para un sabor único.
Conclusión
Este caldo vegetal casero es una receta sencilla, económica y versátil que aportará sabor a tus platos, evitando los conservantes y aditivos de los caldos industriales. Preparándolo en grandes cantidades y congelándolo, tendrás siempre una base deliciosa lista para usar. ¡Prepara tus ollas y disfruta de una cocina más natural y sabrosa! 🥕🍲
