Cómo devolver el brillo al bronce y al cobre oxidado con una pasta casera
Por qué el jabón negro es eficaz para limpiar bronce y cobre oxidado
El jabón negro es un producto tradicional sudamericano que se ha usado durante siglos para limpiar y tratar diferentes materiales. Se presenta en forma de pasta negra y se elabora mezclando aceites vegetales con potasa. Es un producto natural, biodegradable y no tóxico, utilizado tanto para la limpieza del hogar como para el cuidado de la piel y el cabello, además de ser muy eficaz para tratar objetos oxidados.
La oxidación, comúnmente conocida como óxido, es una reacción del metal al contacto con la humedad y el oxígeno que deteriora su superficie, volviéndola frágil y afectando su integridad. Por eso, eliminarla es crucial para conservar no solo la apariencia, sino también la funcionalidad del objeto metálico.
Bronce y cobre oxidado: cómo recuperarlos
El jabón negro contiene ácidos orgánicos naturales —como el ácido oleico, linoleico y palmítico— que actúan como antioxidantes. Estas sustancias disuelven el óxido y neutralizan los agentes que provocan la corrosión en metales como el bronce y el cobre.
Prueba rápida para comprobar la efectividad
Si dudas de la eficacia de la pasta con jabón negro para eliminar óxido y pulir metales, puedes hacer una sencilla prueba. Escoge un objeto que esté bastante sucio o oxidado, aplica la pasta que te explicaremos a continuación y después de un rato, enjuaga. Verás que la superficie queda brillante, demostrando que esta técnica funciona.
Cómo preparar la pasta para limpiar bronce y cobre oxidado
Solo necesitas cuatro ingredientes: harina, vinagre blanco, sal y jabón negro. Primero mezcla en un recipiente una cucharada de harina, una de sal y una cucharadita de jabón negro. Luego agrega el vinagre blanco poco a poco, mezclando constantemente hasta obtener una pasta de consistencia líquida pero manejable.
Con la pasta lista, coloca los objetos oxidados en un recipiente y, usando guantes protectores, cubre completamente la superficie de cada pieza con la mezcla. Deja actuar la pasta durante 10-15 minutos. Durante este tiempo, los ácidos orgánicos del jabón negro comienzan a disolver el óxido y a proteger el metal.
Pasado ese tiempo, limpia la pasta con un trapo viejo y enjuaga con agua tibia y un poco de jabón, usando una esponja suave si es necesario para retirar los restos con delicadeza. Finalmente, seca muy bien con un paño limpio para evitar que vuelva a formarse óxido.
El resultado son objetos de cobre y bronce relucientes, como recién comprados.
Cuida y prolonga la vida de tus objetos metálicos
El jabón negro no solo es versátil para limpiar distintos materiales, sino que también es ideal para preservar metales. Gracias a sus propiedades antioxidantes, ayuda a eliminar la oxidación y a mantener la belleza y funcionalidad de los objetos metálicos con el paso del tiempo.
