Baño blanco y reluciente con solo 2 ingredientes: nunca estuvo tan limpio
Conseguir un baño de un blanco radiante es muy sencillo con estos dos productos que todos tenemos en casa. Te contamos cómo hacerlo.
Baño blanco usando solo dos ingredientes
El baño puede ser una de las estancias más sucias del hogar, donde proliferan gérmenes y bacterias. Por eso, es fundamental limpiar con cuidado. Sin embargo, las superficies blancas de sanitarios y paredes suelen amarillear y perder su blancura original. Pero existe un truco fácil para dejar el baño blanco y brillante usando únicamente dos ingredientes naturales. Veamos cuáles son.
Peróxido de hidrógeno: el ingrediente clave para un baño blanco
El peróxido de hidrógeno es el componente principal de este método blanqueador para el baño. Se trata de un producto doméstico versátil y muy útil para distintas limpiezas, especialmente en el baño. Gracias a su reconocido poder blanqueador, el peróxido de hidrógeno puede limpiar y dejar las superficies relucientes y con un aroma fresco.
Antes de usarlo, es importante recordar que el peróxido de hidrógeno es un producto químico que debe manipularse con precaución. Usa guantes de goma y asegúrate de ventilar bien el espacio. Además, evita mezclarlo con otros productos químicos como el amoníaco, ya que esto podría generar reacciones peligrosas.
Peróxido de hidrógeno y detergente: la combinación perfecta
Para lograr un baño blanco y brillante, combina el poder blanqueador del peróxido de hidrógeno con la acción limpiadora del detergente. Para prepararlo, mezcla en una botella con tapa perforada:
- Una taza de agua
- Una taza del detergente líquido que prefieras
- Una taza de peróxido de hidrógeno
Mezcla bien y aplica esta solución sobre los sanitarios a limpiar: el lavabo, la bañera, los grifos y el inodoro.
Esta mezcla también es ideal para limpiar las paredes de la ducha y la bañera, especialmente las juntas entre los azulejos. Su uso ayuda a eliminar la humedad y residuos, mientras el peróxido blanquea y devuelve el brillo a las paredes.
Después de aplicar la mezcla blanqueadora, deja actuar unos minutos. Luego enjuaga todas las superficies con agua.
Para el lavabo, usa el detergente que prefieras junto con una esponja y un cepillo de dientes para limpiar las zonas más difíciles. Durante la limpieza notarás cómo la suciedad residual se elimina con mayor facilidad, gracias al peróxido de hidrógeno.
Consejos adicionales
El uso del peróxido de hidrógeno para un baño blanco y radiante puede adaptarse según tus necesidades. Dependiendo del tipo de suciedad y la zona a limpiar, se puede combinar con otros ingredientes como el bicarbonato de sodio.
Para blanquear una bañera opaca o manchada, mezcla una taza de peróxido de hidrógeno con una taza de bicarbonato de sodio. Aplica la mezcla con una esponja sobre la superficie, deja actuar 30 minutos y luego enjuaga con agua caliente.
Una técnica similar sirve para azulejos opacos o manchados. Mezcla media taza de peróxido de hidrógeno con media taza de bicarbonato hasta formar una pasta. Frota esta pasta sobre los azulejos con una esponja, deja actuar 10 minutos y enjuaga con agua caliente.
Siguiendo estos consejos simples, conseguirás un baño blanco, limpio y brillante.
