Baja presión de agua en los grifos: cómo solucionar el problema

¿Baja presión de agua en el grifo? Esta es la solución definitiva para resolver el problema de inmediato.

Abrir el grifo y experimentar baja presión de agua, incluso con agua caliente, es un problema real que debe abordarse de inmediato. Las causas pueden ser variadas, pero en general es una acción que se puede realizar sin fontanero. El problema con la presión no tiene por qué atribuirse necesariamente al sistema, ya que una sola pieza de óxido o suciedad puede impedir que el agua fluya correctamente. ¿Descubramos juntos cómo hacerlo?

¿CUÁL ES LA PRESIÓN DE AGUA CORRECTA?

Si la presión en la casa es constante y disminuye de un día para otro, definitivamente hay un problema que debe solucionarse de inmediato. La presión correcta, general para todos los apartamentos, debe estar entre 1,5 y 3 bar. Si se cae, entonces algo anda mal y debe arreglarse de inmediato.

Las causas más habituales de la falta de presión del agua son numerosas, entre las más comunes encontramos:

  • Un exceso de cal y suciedad que puede bloquear total o parcialmente el agua que se supone debe fluir por las tuberías.
  • Una bomba de agua rota o dañada, pero en este caso es imprescindible llamar a un fontanero.
  • Un filtro de grifo obstruido con una obstrucción que bloquea completamente la presión del agua. En estos casos se suele desenroscar el filtro y limpiarlo con agua y vinagre;
  • Bajas temperaturas o trabajos en curso.

Si el problema persiste o se produce un bloqueo, es mejor llamar a un profesional de inmediato. De lo contrario, puede hacer lo siguiente.

Presión de agua insuficiente en los grifos: cómo solucionar el problema

Antes de llamar a un fontanero, se podrían realizar unas pruebas óptimas para saber qué ha provocado esta caída de presión.

Si el filtro está limpio, es necesario comprobar los tubos internos:

  • Primero cierra el agua.
  • Luego desmonte el caño del grifo con ayuda de un destornillador, retire la tuerca principal y luego la palanca;
  • Retire la tapa y luego la tuerca de unión con unos alicates ajustables.

Ahora toca comprobar si el cartucho está obstruido o limpio: si todo está limpio y libre de suciedad, el problema está en otra parte.

Ahora hay que desmontar la batidora, primero revisar las conexiones y si es necesario limpiarlas a fondo. Si todo está limpio, una vez desmontado todo el aparato, abre lentamente el agua y deja salir la suciedad que hay en la tubería.

Gracias a la presión del agua -y con ayuda manual- se puede eliminar la suciedad, trozos de cal u óxido que se hayan quedado pegados en el interior. Es una operación que se debe realizar cada vez que la presión del agua sea muy baja.

En caso de dudas o inquietudes llame a un fontanero para que revise lo anterior y realice la misma operación.