Cómo limpiar perfectamente el suelo de jardín: elimina todas las malas hierbas
La importancia de elegir bien el pavimento exterior
Al instalar un revestimiento para el suelo exterior, es fundamental tomar la decisión adecuada. Debes tener en cuenta no solo el aspecto estético, sino también la funcionalidad, ya que los materiales para exteriores deben resistir las diversas condiciones a las que estarán expuestos.
Entre las características imprescindibles para un pavimento exterior destacan la impermeabilidad, la resistencia al deslizamiento y al congelamiento. Además, debe soportar cargas y, muy importante, los agentes atmosféricos como cambios bruscos de temperatura y la aparición de moho. Todas estas propiedades suelen detallarse en la ficha técnica del material que elijas.
Materiales comunes para suelos de jardín
Para exteriores, puedes optar por varios materiales como terrazo, piedra natural, gres porcelánico, hormigón, madera y algunos materiales sintéticos. Cada uno tiene características distintas, lo que influye en cómo se debe limpiar el suelo.
Cómo limpiar los diferentes tipos de suelo de jardín
Es fundamental no usar baldosas diseñadas para interiores en exteriores, pues no cuentan con la resistencia necesaria. Los suelos exteriores acumulan más suciedad por la exposición al clima y la proximidad del jardín.
Algunos materiales son más porosos y, por tanto, acumulan más suciedad y polvo. Para una limpieza rutinaria de los suelos de jardín, puedes usar una mezcla natural de agua y vinagre. Si hay manchas difíciles, añade bicarbonato de sodio y jabón de Marsella. Veamos cómo tratar cada material:
- Piedra natural: Utiliza una mezcla de 10 cucharadas de alcohol, 2 de bicarbonato de sodio y jabón de Marsella para limpiar eficazmente el pavimento.
- Terrazo: Este material es delicado, por lo que es aconsejable usar detergentes específicos y secar con un paño de microfibra.
- Madera: Al tratarse de un material muy delicado, se recomienda emplear productos específicos, generalmente a base de aceites especiales.
Eliminar las malas hierbas entre las baldosas
Es normal que crezcan malas hierbas entre las baldosas de jardín, a pesar de arrancarlas con la raíz. Para evitar que vuelvan a salir, lo mejor es usar un producto natural. Por ejemplo, una solución de bicarbonato de sodio diluido en agua.
Prepara una botella con 1 litro de agua y añade 10 gramos de bicarbonato de sodio. Agita bien y aplica directamente en las zonas con más malas hierbas. Estas morirán y su crecimiento se reducirá considerablemente. Probablemente debas repetir el tratamiento varias veces. Es recomendable hacer la aplicación al atardecer, cuando no hay sol y las temperaturas están por debajo de 35°C.
