Cómo cultivar romero en agua con una sola ramita
Aprender a cultivar romero en agua es un proceso sencillo que sólo requiere una ramita fresca, ya sea de un ramo que hayas comprado recientemente o de una planta que te hayan regalado. Te explicamos paso a paso cómo hacerlo para que no te pierdas esta oportunidad en casa.
El romero es una planta imprescindible en tu jardín o cocina, ya que aporta aroma y sabor a diversos platillos, permite preparar infusiones, y con su aroma natural ayuda a repeler insectos. Además, puedes usar el agua y el aceite de romero para el cuidado del cabello, aprovechando también algunas de sus propiedades medicinales.
Antes de comenzar, es importante saber que el romero, como otras hierbas aromáticas, se propaga por esquejes, es decir, fragmentos del tallo que normalmente son gruesos y fuertes. Estos se cortan generalmente a finales del verano o en otoño y se colocan en tierra o agua. Sin embargo, en climas templados como la Ciudad de México, se pueden cortar en cualquier época del año.
Guía paso a paso para cultivar romero en agua
- Corta una ramita de romero de aproximadamente 15 cm de longitud.
- En casa, llena un vaso o frasco con agua y retira las hojas que tocarán el agua para evitar que se pudran. Coloca el esqueje en el agua.
- Ubica el recipiente cerca de una ventana donde reciba luz solar directa durante parte del día, evitando sitios demasiado fríos.
- Renueva el agua regularmente, ya que puede evaporarse o ensuciarse.
- Si después de una semana las hojas se mantienen verdes y frescas, el esqueje está prosperando.
- Entre las tres y cuatro semanas, observarás que el esqueje ha echado raíces y probablemente nuevos brotes, momento en que podrás trasplantarlo a una maceta.
- Busca una maceta o recipiente con una profundidad de 10 a 15 cm para el trasplante.
- Llena la maceta con tierra común, mezclada con un poco de fertilizante. Cava un hoyo en el centro, aproximadamente la mitad de la profundidad de la maceta, y coloca la ramita, retirando las hojas que quedarán bajo tierra.
- Coloca la maceta en la misma ubicación que el esqueje tenía anteriormente para facilitar su adaptación.
- Riega la planta de dos a tres veces durante la primera semana, cuidando no encharcarla.
- Finalmente, cuando la planta se haya adaptado, puedes trasladarla a tu jardín o al lugar que prefieras en casa. Recuerda que el romero no soporta climas muy fríos ni muy calurosos, por lo que unas pocas horas de sol directo serán suficientes para que crezca saludablemente.
Como ves, cultivar romero en agua es muy sencillo. Además del romero, existen muchas otras plantas que puedes multiplicar siguiendo este mismo método.
¿Qué otros esquejes te gustaría tener en casa para complementar tu jardín?
