Árbol de la Fortuna: Solo esta ampolla es suficiente para que todas sus flores florezcan constantemente
¿Conoces el árbol de la fortuna?
El árbol de la fortuna, también conocido como crassula o árbol de jade, es una planta perenne perteneciente a la familia de las Crassulaceae. Existen alrededor de 300 especies distintas, originarias de África, famosas por su resistencia y adaptabilidad a diferentes condiciones.
Esta planta suele presentarse en forma vertical y erguida, aunque hay variaciones que van desde plantas trepadoras hasta arbustos compactos. Es una elección común como planta ornamental para interiores debido a su bajo mantenimiento.
Características del árbol de la fortuna o crassula
Sus tallos y hojas carnosas son típicos de esta especie. La floración suele ocurrir entre abril y agosto, dando pequeñas flores estrelladas. Lo más sorprendente es que con solo aplicar una ampolla especial conseguirás una floración continua y sin problemas, tal como te explicamos a continuación.
El secreto para un árbol de la fortuna siempre florecido
Aunque esta planta requiere pocos cuidados, puede beneficiarse de algunos apoyos para mejorar su floración. Un paso inicial es renovar la tierra si esta está agotada, o bien usar un fertilizante específico en forma de ampolla.
Estos frascos contienen ácido ascórbico, que favorece una floración más abundante y plantas más frondosas. No es necesario añadir la ampolla completa directamente; lo ideal es diluirla en agua. Por ejemplo, para una ampolla de 2 ml, usa 3 litros de agua. Mezcla bien la solución y riega la planta con ella.
Puedes aplicar el líquido directamente en la base o pulverizar las hojas, ya que este ácido es común en la agricultura y no se trata de un método novedoso. El ácido ascórbico aporta múltiples beneficios que detallamos a continuación.
Con este tratamiento, tu crassula crecerá sana, fuerte y llena de flores durante meses. Repite la aplicación una vez al mes para mejores resultados.
Ácido ascórbico: Beneficios para las plantas
El ácido ascórbico, también conocido como vitamina C, es un poderoso antioxidante. En humanos fortalece las defensas del sistema inmunológico, y en plantas cumple un papel similar.
Este compuesto ayuda a prevenir infecciones, especialmente en las hojas, y mejora la salud general de la planta. Su uso regular garantiza plantas vigorosas, floridas y con un follaje frondoso.
