Arándanos, con este truco muy simple puedo cultivarlos en casa para siempre | no los compro desde hace años

Myrtillas: cómo cultivarlas en casa y olvidarte de comprarlas para siempre

Las myrtillas son reconocidas por su perfil nutricional excepcional, destacando por su alto contenido en vitamina C, fibra, potasio, hierro y calcio. Investigaciones de la Universidad de Clemson y del Departamento de Agricultura de Estados Unidos destacan su potente efecto antioxidante, posicionándolas en la cima entre 40 frutas y verduras analizadas. Esto se debe a la combinación única de ácidos orgánicos y 15 tipos de antocianinas, responsables de su color vibrante. Además, contienen compuestos beneficiosos como proantocianidinas, flavonoides y taninos, incluyendo resveratrol, conocido por sus propiedades antitumorales y también presente en la uva negra.

Los beneficios para la salud de las myrtillas son abundantes. Su aporte en potasio favorece el buen funcionamiento del sistema muscular y nervioso, mientras que las fibras regulan la flora intestinal, según un estudio publicado en Cell Host & Microbe. Su riqueza en vitaminas fortalece el sistema inmunitario, apoyada por cualidades antisépticas confirmadas en investigaciones del Asian Pacific Journal of Tropical Diseases.

Gracias a una técnica sencilla, he logrado cultivar myrtillas en casa sin complicaciones, eliminando por completo la necesidad de comprar estas frutas.

Cómo cultivar myrtillas en casa

Para empezar, planta las myrtillas en una maceta o recipiente adecuado. Si partes de una planta adulta, opta por un contenedor más grande e incrementa su tamaño gradualmente conforme crezcan.

Estos arbustos prosperan en suelos ácidos, con un pH alrededor de 4,5. Si siembras a partir de semillas, asegúrate de mantener una humedad constante y riega a diario para conservar el ambiente húmedo óptimo. Airear y renovar la tierra periódicamente contribuirá a un desarrollo saludable.

Ubica la maceta en un lugar con buena iluminación, protegido de vientos fuertes, y evita saturar las semillas para favorecer su crecimiento. La planta se convertirá en un arbusto frondoso en aproximadamente dos años, comenzando a producir frutos abundantes a partir del cuarto año.

Consejos para trasplantar y cuidar las myrtillas

Al trasplantar, hidrata cuidadosamente las raíces para minimizar el estrés, sumergiéndolas en agua antes de replantar. Mantén niveles constantes de humedad y nutrientes para apoyar el crecimiento, la floración y la fructificación saludable.