Cómo extraer aceite esencial de cualquier planta en casa en solo 5 minutos
El valor de los aceites esenciales a lo largo de la historia
Los aceites esenciales, responsables del aroma característico de las plantas, han sido valorados y usados desde tiempos antiguos. A lo largo de los siglos, su popularidad ha fluctuado, especialmente con los avances en química y la aparición de compuestos sintéticos. Sin embargo, desde los años 90, los aceites esenciales han experimentado un resurgimiento, ganando protagonismo en terapias de bienestar y relajación.
Actualmente, la aromaterapia se ha consolidado como un método para mejorar el bienestar físico, emocional y mental, enriqueciendo la calidad de vida.
Aspectos clave para la extracción del aceite esencial en casa
Extraer aceite de plantas aromáticas es un proceso fascinante que requiere un buen conocimiento de las especies vegetales. Sin embargo, es totalmente posible hacerlo en casa con materiales sencillos:
- Un alambique o destilador de 12 litros
- Estufa de gas o eléctrica
- Agua
- Plantas aromáticas frescas, como menta, lavanda, tomillo, romero, ajedrea y salvia, altamente ricas en aceites esenciales
Es recomendable usar aproximadamente 2 kg de plantas recién cortadas durante su periodo balsámico, cuando contienen la mayor concentración de principios activos.
Cómo funciona la extracción por destilación
La destilación a vapor es la técnica más utilizada para obtener aceites esenciales. Consiste en utilizar el vapor generado por el agua en ebullición para separar sustancias con diferentes puntos de ebullición.
El vapor atraviesa el material vegetal dentro del alambique y arrastra las moléculas aromáticas de las células de la planta. Estas moléculas, muy volátiles y ligeras, se vaporizan fácilmente junto con el vapor de agua.
Luego, esta mezcla pasa por un condensador, donde el vapor vuelve a estado líquido. Debido a su densidad menor que el agua, el aceite esencial flota naturalmente sobre el agua aromática o hidrolato.
La separación entre el aceite y el hidrolato es sencilla, empleando un embudo de decantación, pues son líquidos inmiscibles. Los productos resultantes son:
- Aceite esencial puro
- Agua aromática o hidrolato, un valioso subproducto con múltiples usos
El hidrolato tiene aplicaciones variadas, como agua de hierro, tónico facial o potente antiséptico vegetal.
Maduración y almacenamiento de los aceites esenciales
Es importante saber que los aceites esenciales recién destilados no siempre tienen el aroma final esperado, ya que requieren un periodo de maduración de varias semanas. Este reposo permite que el aceite desarrolle su fragancia óptima.
Por su delicada naturaleza, los aceites esenciales deben manejarse con cuidado para evitar que se deterioren o se vuelvan rancios, lo que afectaría su aroma y podría generar compuestos dañinos.
Para conservarlos adecuadamente, se recomienda guardarlos en frascos de vidrio oscuro, protegidos de la luz directa y del calor. Además, dado que contienen moléculas activas que pueden ser tóxicas, su uso debe ser moderado, siempre a gotas y preferentemente bajo consejo profesional para evitar riesgos.
