El secreto para refrescar tu casa sin aire acondicionado: el método romano
Refrescar el hogar sin aire acondicionado: la solución de los antiguos romanos
El verano suele traer consigo altas temperaturas que hacen que muchos opten por instalar uno o varios aparatos de aire acondicionado en casa para tener un ambiente más agradable. Sobre todo en julio y agosto, el calor intenso puede resultar muy incómodo en casi todas las regiones del país.
En los últimos años, las olas de calor superan con frecuencia los promedios normales de la temporada debido a la influencia de anticiclones provenientes de África. Durante semanas, muchos deben afrontar temperaturas elevadas que también afectan el interior de sus viviendas.
Como es habitual, el calor se instala en los hogares y las personas buscan distintas alternativas para mitigar el problema. Se menciona el uso del aire acondicionado, aunque no es accesible para todos por sus altos costes de instalación y consumo eléctrico, aunque los modelos más modernos son más eficientes.
Otra opción común son los ventiladores, más económicos en instalación y consumo. Sin embargo, su eficacia disminuye notablemente cuando las temperaturas son extremadamente altas.
En este artículo queremos mostrarte algunos trucos para mantener tu hogar fresco sin recurrir a estas tecnologías. Nos basaremos en un secreto de los antiguos romanos, quienes lograban tener un ambiente agradable en sus casas incluso en verano. Descubre esta técnica ancestral a continuación.
Mantener la casa fresca sin aire acondicionado: el truco de los romanos
Muchos viven el verano con la preocupación de no contar con un ambiente interior confortable por el calor. Hoy en día, muchas personas pasan gran parte del tiempo en casa y, gracias al teletrabajo, es más necesario tener espacios frescos para poder sobrellevar la estación.
Además, el calor puede afectar el descanso nocturno, ya que la falta de aire fresco y la humedad dificultan dormir bien. Por todas estas razones, es fundamental aplicar estrategias efectivas para refrescar el hogar.
Si prefieres evitar el aire acondicionado y los ventiladores, existen varios consejos que durante las semanas más calurosas pueden ayudarte a lograr un ambiente fresco sin depender de aparatos eléctricos.
En especial, queremos compartir el método usado por los antiguos romanos y otras civilizaciones para mantener sus casas frescas. ¿Quieres conocer este secreto? Solo sigue leyendo.
La técnica ancestral
Los romanos aplicaban lo que se conoce como la técnica del sombreado. Consistía en mantener siempre cerradas y protegidas con cortinas u otros elementos los ventanales que recibían la luz solar directa de forma constante. Solo abrían las ventanas que quedaban en el lado sombreado para permitir la circulación de aire fresco.
Sin tecnologías modernas, esta era la única manera en que lograban que los espacios interiores no se caldearan demasiado. Puedes seguir este principio fácilmente: nunca abras las ventanas expuestas al sol y mantén abiertas solo aquellas que queden a la sombra.
Esto facilita una circulación de aire más eficiente y refresca el ambiente de forma natural. Los muros orientados al norte y sur suelen recibir menos sol que los de este y oeste. Evalúa la orientación de tu casa para limitar al máximo la entrada de calor.
Con el método del sombreado, la temperatura interior será siempre más baja que la habitual. Algunas ventanas simplemente deben permanecer cerradas durante el día y protegidas del sol para mantener el frescor.
Los remedios antiguos pueden resultar sorprendentemente efectivos hoy en día. Por supuesto, el enfriamiento con tecnología moderna es más rápido, pero si quieres ahorrar dinero y energía, esta técnica ancestral es una alternativa excelente.
