Aprende a cultivar limones en una taza y tu hogar siempre olerá fresco y agradable

Cómo cultivar un limón en una taza para que tu casa siempre huela fresca

El limón siempre ha sido un fruto muy valorado por sus nutrientes beneficiosos para el cuerpo. Cultivarlo puede ser muy gratificante, especialmente para quienes disfrutan de la limonada casera.

Curiosamente, el limón florece temprano, pero el fruto tarda varios años en crecer. Sin embargo, pocos saben que es posible cultivarlo en una taza.

Cómo plantar limón en una taza

Para ello necesitarás semillas de limón y tierra. Escoge las semillas más grandes, límpialas y quítales la piel exterior. Luego, colócalas en agua y déjalas remojando durante una semana, cambiando el agua diariamente. Durante este proceso, cubre las semillas con una hoja de gelatina.

Coloca algunas piedras en el fondo de la taza para facilitar el drenaje y llénala con tierra húmeda. Siembra las semillas con el extremo puntiagudo hacia abajo, separándolas unos 5 mm entre sí. Cúbrelas con grava o arena gruesa.

Para crear un efecto invernadero, cubre la taza con papel aluminio o una bolsa de nailon. Humedece la superficie todos los días durante los primeros 2 o 3 días, y luego cada dos días para favorecer el crecimiento. Las primeras plántulas deberían aparecer entre los 7 y 8 días.

Tras 3 a 5 meses, las plántulas estarán lo suficientemente fuertes para seleccionar las mejores. Sin cambiar la tierra, trasplántalas a macetas más grandes y colócalas en un lugar soleado.

Cuidado del limón en maceta

Los limoneros prefieren espacios luminosos y frescos, evitando las heladas. En invierno, riégalos ocasionalmente, asegurándote de que la tierra no se seque por completo. Es normal que algunas hojas caigan, así que no te alarmes.

Con la llegada de la primavera, poda las ramas para estimular brotes nuevos. Recuerda siempre injertar el limón para fomentar la producción de frutos. En verano, riega regularmente y procura mantener la planta en un ambiente ventilado.

Beneficios y consejos para cultivar cítricos en casa

Los cítricos son ricos en vitaminas, potasio, calcio, fósforo y magnesio. También contienen azúcar, por lo que es importante controlar la ingesta para mantener una dieta equilibrada.

Algunos cítricos son más fáciles de cultivar que otros. A continuación, te explicamos cómo cultivar los dos más comunes:

1. Limón

Lo ideal es adquirir un árbol joven de 2 a 3 años para obtener los mejores resultados. Escoge una maceta de barro o plástico con buen drenaje y un tamaño mayor que el cepellón del árbol (cuando crezca, necesitará una maceta de unos 30-40 cm de profundidad y 40-50 cm de diámetro). Coloca piedras en el fondo para mejorar la circulación del aire y llena con tierra especial para cítricos, que favorece un mejor desarrollo.

El limón necesita unas 8 a 10 horas de sol diarias y riego regular, cuidando no excederse. Los frutos maduran entre 6 y 9 meses; estarán listos cuando estén llenos de color y ligeramente firmes.

Opcional: Cultivar limón desde semilla

Para esto necesitarás:

  • Un limón orgánico, ya que los convencionales pueden tener semillas que no germinan.
  • Un sustrato fértil con turba, vermiculita, perlita y abonos naturales.
  • Una maceta pequeña de 15×15 cm para la siembra inicial.
  • Una maceta mayor de alrededor de 60×30 cm para el trasplante.
  • Un lugar soleado dentro de casa y, si es necesario, una lámpara de cultivo.

Sigue estos pasos:

  • Humedece el sustrato sin saturarlo.
  • Llena la maceta pequeña con tierra dejando 2-3 cm libres en el borde.
  • Extrae una semilla del limón, limpiándola bien de pulpa, preferiblemente aspirando suavemente.
  • Planta la semilla a unos 1,5 cm de profundidad con la semilla todavía húmeda.
  • Rocia la tierra sobre la semilla con un spray de agua.
  • Cubre la maceta con film transparente, sella con una banda elástica y haz unos pequeños agujeros para ventilación.
  • Ubica la maceta en un lugar cálido y soleado.
  • Mantén la tierra húmeda, evitando charcos.
  • Después de dos semanas, cuando germine, retira el plástico. Si falta luz, usa una lámpara de cultivo.
  • Cuidar la planta manteniendo el suelo húmedo, al menos 8 horas de luz y aportando fertilizante orgánico moderado.
  • Protéjela de plagas y enfermedades. Poda hojas secas y usa pesticidas si es necesario.
  • Cuando la planta supere la maceta pequeña, trasplántala a un recipiente más grande siguiendo el mismo proceso. Las plantas jóvenes requieren más riego que las maduras.

2. Mandarina

Para cultivar mandarinas en interior, opta también por un árbol joven. Estos son más exitosos que las semillas para empezar. Prepara la maceta igual que para limón: amplia, con piedras para drenaje y buenos agujeros.

Las mandarinas crecen hasta unos 1.80 metros, lo que las hace ideales para casa. Riégalas con moderación y cambia la maceta cuando las raíces sobresalgan o llenen el recipiente.

Cosecha las mandarinas cuando la piel esté completamente naranja, ya que empiezan a perder sabor al madurar en la planta.

Consejos para una cosecha exitosa

  • Al recoger las frutas, evita torcerlas para preservar el botón que las une al árbol.
  • Aplica estos métodos sencillos para disfrutar de cítricos frescos, saludables y libres de químicos en tu mesa.