Aparte del aire acondicionado y ventiladores, puedes refrescar la casa al instante con 10 centavos

Cómo refrescar tu casa con solo 10 céntimos, sin aire acondicionado ni ventiladores

Con la llegada del verano, las temperaturas suben y muchas personas recurren al aire acondicionado para mantener sus hogares frescos. Sin embargo, estos aparatos consumen mucha electricidad, lo que se traduce en facturas muy elevadas. Por eso, muchos prefieren evitar su uso y buscan alternativas más económicas y sostenibles.

El verdadero coste del aire acondicionado

El consumo de un aire acondicionado varía según el tiempo de uso. Si se tiene encendido alrededor de 8 horas al día, el gasto mensual puede oscilar entre 60 y 240 euros, dependiendo del contrato eléctrico. Esta cifra puede ser desalentadora para muchas familias, que optan por otras soluciones para combatir el calor.

¿Por qué no optar por un ventilador?

El ventilador es una alternativa popular, ya que también funciona con electricidad pero a un coste mucho menor que el aire acondicionado. Sin embargo, el ventilador no enfría el aire, solo lo mueve, por lo que no genera la misma sensación de frescura.

Pero con un poco de creatividad, se puede mejorar su eficacia añadiendo un ingrediente muy sencillo: botellas de agua congelada. El método es barato, fácil y apto para cualquier hogar.

Construye tu propio aire acondicionado casero con un ventilador

Para hacer esta climatización casera solo necesitas:

  • 3 botellas de plástico
  • Agua
  • 3 cucharaditas de sal por botella

Llena las botellas con agua y añade la sal. Mezcla bien hasta disolverla, y coloca las botellas en el congelador. Espera al menos dos horas o hasta que el agua esté completamente congelada.

Una vez listas, ubica las botellas a unos 15 centímetros de un ventilador encendido. El aire que pasa sobre las botellas congeladas se enfría antes de circular por la habitación.

¿Por qué funciona este truco?

La sal baja la temperatura a la que se congela el agua, haciendo que el hielo se mantenga frío por más tiempo. Esto permite que el ventilador impulse aire más fresco durante más tiempo sin que las botellas se derritan rápidamente.

Para mantener un flujo constante de aire frío, es recomendable tener siempre botellas congeladas de repuesto, no solo las tres iniciales.