Añade 6 cucharadas al agua caliente y limpia los marcos: tus marcos quedarán como nuevos

Añade 6 cucharadas de bicarbonato al agua caliente y deja tus marcos como nuevos

¿Quieres devolver a tus ventanas su aspecto original? Con este método comprobado, blanquearás los marcos y eliminarás la suciedad más difícil.

Al limpiar las ventanas, no solo debes centrarte en el vidrio, sino también en los marcos y las gomas que los rodean, ya que acumulan polvo, hollín y manchas de agua. Limpiar los marcos, especialmente los blancos, puede ser complicado porque la suciedad es muy visible y con el tiempo tiende a amarillearse.

Cómo limpiar marcos blancos y mantenerlos impecables

Para conservar los marcos blancos como nuevos durante años, una solución eficaz es mezclar bicarbonato de sodio con agua. Añade 6 cucharadas de bicarbonato a medio litro de agua tibia y mézclalo bien.

Luego, empapa un paño en esta mezcla y frota cuidadosamente los marcos. El bicarbonato es excelente para eliminar la suciedad más resistente, ya que blanquea y recupera el color original de los marcos amarillentos.

Propiedades del bicarbonato para la limpieza

El bicarbonato de sodio es un detergente multiuso conocido por su acción ligeramente abrasiva, desengrasante y desodorante. Al combinarlo con agua tibia, forma una pasta que ayuda a disolver y eliminar restos, manchas y suciedad sin dañar las superficies.

Además, su capacidad blanqueante devuelve el blanco original a marcos y elementos que se han amarilleado por el paso del tiempo y la exposición al exterior. El agua tibia potencia su efectividad, facilitando la disolución del bicarbonato y la eliminación de impurezas.

Esta mezcla es una solución económica, ecológica y eficaz para limpiar y revitalizar los marcos de las ventanas.

Cómo limpiar los vidrios sin dejar manchas

Para limpiar los cristales sin dejar marcas, prueba esta receta casera: añade 1/4 de taza de abrillantador para lavavajillas a 1 litro de agua caliente.

Utiliza esta solución para limpiar los vidrios y luego sécalos bien para evitar las típicas manchas o rayas. Si las ventanas están muy sucias, primero límpialas con un paño húmedo antes de aplicar el abrillantador.