Albahaca, el truco para mantener las hojas frescas hasta 6 meses | No más desperdicios

Basilico: el truco para conservar las hojas frescas hasta 6 meses y evitar desperdicios

Técnicas para mantener el basilico siempre fresco

Si intentas cultivar un pequeño huerto urbano o simplemente tener algunas macetas con hierbas aromáticas en casa, es común enfrentar ciertos límites. Por eso, muchas veces compramos hierbas en el supermercado solo para ver cómo se estropean rápidamente. Pero no te preocupes, existe una solución sencilla para prolongar la frescura del basilico hasta 6 meses.

El basilico es un básico en la cocina, pero suele venir envasado y se estropea rápido después de llegar a casa. ¿Cómo podemos entonces hacer que dure meses?

1. Conservación en agua

Si no dispones de una planta de basilico, trata los ramilletes frescos como si fueran flores. Coloca los tallos en un vaso con agua, cuidando que los cubra solo parcialmente. Cambia el agua todos los días, almacena el vaso en un lugar fresco y oscuro, y corta las hojas según necesites. Así tu basilico se mantendrá fresco hasta una semana.

2. Refrigeración

Para mayores cantidades, lava y seca bien las hojas y envuélvelas en papel de cocina. Después, guárdalas en un recipiente hermético o bolsa con cierre en el frigorífico. De este modo, pueden conservarse hasta unos 10 días.

3. Conservación en aceite

Prepara un aceite infusionado sumergiendo hojas frescas y limpias de basilico en aceite de oliva virgen extra en un frasco cerrado. Guárdalo en la nevera durante semanas. Eso sí, ten cuidado con el riesgo de botulismo; asegúrate de que las hojas queden totalmente cubiertas por el aceite.

4. Congelación

Congela las hojas de basilico sumergidas en aceite, usando cubiteras, o bien sin aceite en un recipiente hermético. Este método conserva su aroma y frescura durante meses y facilita su uso en tus recetas cuando lo necesites.

5. Pesto casero

Prepara un pesto sencillo con basilico, aceite de oliva y ajo, y congélalo en pequeños tarros. Podrás conservarlo hasta seis meses en el congelador y varios días en la nevera tras descongelarlo, siempre que esté cubierto con aceite.

Con estas técnicas, podrás despedirte del desperdicio de basilico y disfrutar de su frescura en tus platos durante meses.