Albahaca, el truco para mantener las hojas frescas hasta 6 meses | No más desperdicio

Basilico: El truco para conservar las hojas frescas hasta 6 meses y evitar el desperdicio

Al cultivar un pequeño huerto urbano o simplemente tener algunas macetas con hierbas aromáticas en casa, muchos enfrentamos el problema de que el basilisco se estropea rápidamente. Por eso, solemos comprarlo en el supermercado y terminar viéndolo echarse a perder. Pero no te preocupes, aquí te contamos una solución simple para prolongar su frescura hasta por seis meses.

El basilisco es un básico en la cocina que a menudo llega envasado y pierde rápidamente su frescura en casa. ¿Cómo lograr que dure mucho más tiempo?

Consejos para conservar el basilisco fresco por más tiempo

  • Conservación en agua: Si no tienes la planta de basilisco, trata las ramas compradas como un ramo de flores. Colócalas en un vaso con agua, asegurándote de que los tallos queden sumergidos, pero sin cubrir completamente las hojas. Cambia el agua diariamente, guarda el recipiente en un lugar fresco y oscuro, y corta las hojas conforme las uses. Así, el basilisco puede mantenerse fresco hasta una semana.
  • Refrigeración: Para grandes cantidades, lava y seca las hojas cuidadosamente. Luego envuélvelas en papel de cocina y guárdalas en un recipiente hermético o una bolsa con cierre en la nevera. Así, su frescura se extiende hasta 10 días.
  • Conservación en aceite: Prepara aceite aromatizado sumergiendo hojas frescas y limpias en aceite de oliva extra virgen dentro de un frasco cerrado. Conserva esta mezcla en refrigeración durante semanas. Ten precaución con esta técnica debido al riesgo de botulismo: las hojas deben estar completamente cubiertas de aceite.
  • Congelación: Puedes congelar las hojas en aceite, en moldes de cubitos de hielo o directamente en recipientes herméticos sin aceite. Este método preserva el aroma y la frescura durante meses, facilitando su uso posterior en recetas.
  • Preparación de pesto: Haz pesto con basilisco, aceite de oliva y ajo y congélalo en porciones pequeñas. En el congelador dura hasta seis meses, y tras descongelarlo, manténlo en la nevera por varios días siempre cubierto con un poco de aceite.

Con estas técnicas, podrás despedirte del desperdicio y disfrutar del fresh basilico en tus platos durante mucho más tiempo.