9 cubresuelos de rápido crecimiento que eliminan las malas hierbas de forma natural
Deshierbar puede parecer una tarea interminable, pero ¿y si las plantas hicieran el trabajo por ti? Esa es la magia de los cubresuelos. Estas plantas de bajo crecimiento y rápido desarrollo forman alfombras densas que sombrean el suelo, haciendo casi imposible que las malas hierbas se abran paso. Además, aportan un manto verde frondoso y, a menudo, flores coloridas que transforman parterres simples en rincones llenos de vida.
Si estás cansado de pasar horas arrancando malas hierbas, aquí tienes 9 cubresuelos que crecen rápido y controlan las malas hierbas de manera natural.
1. Lysimachia nummularia (Hierba de San Roberto)
Con su follaje dorado-verde y rastrero, la Hierba de San Roberto es tan atractiva como resistente. Esta planta vigorosa crece en suelos húmedos y prefiere sol pleno o sombra parcial. Forma rápidamente una alfombra densa, eliminando las malas hierbas mientras ilumina senderos, bordes y maceteros colgantes.
Ideal para: zonas húmedas, color en el suelo y en macetas colgantes.
2. Ajuga reptans (Bugleweed)
La Ajuga, también llamada Bugleweed, es un cubresuelos potente con un follaje impresionante que va desde el verde hasta el bronce y el púrpura. En primavera, sus espigas cortas de flores azules atraen polinizadores. Sus estolones se entrelazan creando una cobertura eficaz contra las malas hierbas.
Ideal para: áreas sombreadas y bajo árboles.
3. Thymus serpyllum (Tomillo rastrero)
De bajo mantenimiento y aroma agradable, el Tomillo rastrero funciona como cubresuelos y hierba culinaria. Resiste la sequía, prospera al sol y en verano produce tapices de flores púrpuras o rosadas. Una vez establecido, crea una barrera espesa que las malas hierbas no pueden superar.
Ideal para: senderos soleados, jardines rocosos y praderas amigables con polinizadores.
4. Galium odoratum (Aspérula)
Este encantador cubresuelos crece en zonas de sombra donde el césped tiene dificultades. Sus flores blancas, con forma de estrella y muy fragantes, florecen en primavera, mientras que su denso follaje impide la aparición de malas hierbas. La Aspérula es perfecta para un ambiente boscoso bajo los árboles o en bordes sombreados.
Ideal para: jardines en sombra y paisajes naturalizados tipo bosque.
5. Sedum (Planta de piedra)
Los sedums cuentan con muchas variedades, pero las que crecen de forma rastrera, como Sedum spurium, son excelentes cubresuelos. Prosperan en suelos pobres y arenosos, toleran la sequía y se expanden rápido gracias a sus hojas carnosas. Muchas variedades muestran colores otoñales vibrantes.
Ideal para: lugares secos y soleados y jardines rocosos.
6. Vinca minor (Barbas de jardinera)
Vinca minor es un cubresuelos clásico y por buenas razones. Sus hojas perennes y brillantes y sus flores azul lavanda cubren el suelo rápidamente, adaptándose tanto al sol como a la sombra parcial. Forma una alfombra tan tupida que las malas hierbas no la atraviesan.
Ideal para: pendientes, zonas sombreadas y control de erosión.
7. Hosta
Aunque no es una planta rastrera, las grandes hojas de la Hosta crean grupos tan densos que las malas hierbas no tienen oportunidad. Disponible en infinidad de tonos, es especialmente útil en parterres con sombra. Con el tiempo, las hostas se extienden cubriendo grandes áreas.
Ideal para: parterres sombreados, bordes y bajo árboles.
8. Pachysandra (Pachisandra japonesa)
Pachysandra es uno de los cubresuelos perennes más confiables. Tolera suelos pobres, crece bien en sombra profunda y se expande constantemente formando una alfombra verde frondosa. En primavera, sus pequeñas flores blancas aportan un encanto extra.
Ideal para: zonas muy sombreadas y lugares difíciles donde poco más crece.
9. Trifolium repens (Trébol blanco)
El trébol está volviendo a estar de moda como alternativa al césped. Se extiende rápido y bloquea las malas hierbas, además de fijar nitrógeno en el suelo, mejorando su fertilidad. El trébol blanco es especialmente popular en jardines ecológicos que buscan un césped verde y exuberante con menos mantenimiento.
Ideal para: céspedes, praderas soleadas y jardines ecológicos.
Consejos para el éxito con cubresuelos que eliminan las malas hierbas
- Prepara bien el suelo: elimina las malas hierbas antes de plantar para un mejor comienzo.
- Planta de forma densa: cuanto más juntas, antes se unirán formando una cobertura compacta.
- Riega hasta que se establezcan: la mayoría de los cubresuelos se expanden rápido una vez que echan raíces.
- Elige la planta adecuada para cada lugar: el sol, la sombra y el tipo de suelo son decisivos.
Reflexiones finales
Los cubresuelos no solo buscan embellecer tu jardín, sino facilitarte el trabajo. Escogiendo plantas de rápido crecimiento, disfrutarás de parterres vibrantes y libres de malas hierbas que prácticamente se cuidan solos.
En lugar de coger la azada o usar herbicidas, permite que estos 9 cubresuelos hagan el trabajo pesado. Tu espalda (y tus fines de semana) te lo agradecerán.
