8 formas comprobadas para mantener las garrapatas fuera de tu jardín y de tus mascotas
1. Mantén el césped corto y cuidado
Las garrapatas prefieren la hierba alta, los arbustos densos y las zonas sombrías. Por eso, el primer paso es sencillo: mantener tu jardín limpio y bien recortado.
- Corta el césped regularmente para que se mantenga corto.
- Poda arbustos y ramas bajas para que entre más luz y se sequen las áreas húmedas.
- Elimina las malas hierbas y la hierba alta cerca de cercas, muros y senderos.
Menos sombra y humedad significa menos garrapatas.
2. Crea una barrera sencilla
Un límite físico puede impedir que las garrapatas lleguen a las zonas más transitadas del jardín.
- Coloca grava o corteza de madera entre las áreas boscosas y el césped.
- Rodea patios y zonas de juego con una franja de 90 cm de mulch o piedra. Las garrapatas evitan las zonas secas y soleadas.
Es un método muy eficaz para crear una “zona libre de garrapatas”.
3. Planta hierbas y flores que repelen garrapatas
La naturaleza ofrece repelentes naturales deliciosos y efectivos.
- Lavanda, romero y menta no solo son atractivos, sino que también alejan a las garrapatas.
- Los claveles de moro y crisantemos contienen compuestos que repelen insectos.
- El ajo y la cebolla, gracias a su aroma intenso, también son útiles.
Estas plantas cumplen doble función: embellecen y protegen tu jardín.
4. Evita la presencia de animales que transportan garrapatas
Ciervos, ratones, mapaches e incluso ardillas pueden llevar garrapatas a tu jardín.
- Instala cercas para alejar a los ciervos.
- Asegura bien los cubos de basura para no atraer mapaches ni roedores.
- Recoge las semillas caídas para pájaros y frutas caídas que pueden atraer animales no deseados.
A menos animales alrededor, menor riesgo de garrapatas.
5. Usa métodos naturales para controlar garrapatas
Existen opciones seguras y sin químicos que reducen la población de garrapatas.
- Los nematodos beneficiosos, pequeños gusanos del suelo, eliminan las larvas de garrapata sin dañar mascotas ni plantas.
- La tierra de diatomeas, un polvo hecho de algas fosilizadas, deshidrata a las garrapatas al contacto. Úsala en las zonas donde se esconden, siempre que sea grado alimenticio.
Estas opciones son seguras para personas y animales, y funcionan muy bien.
6. Revisa la presencia de garrapatas después de estar en el jardín
Aunque tomes precauciones, es importante estar alerta.
- Examina a tus hijos y a ti mismo después de jugar al aire libre, sobre todo detrás de las rodillas, la cintura y el cuero cabelludo.
- Cepilla bien a tus mascotas antes de que entren a la casa.
- Lava la ropa y dúchate después de trabajar o relajarte en el jardín.
Quitar las garrapatas a tiempo reduce el riesgo de enfermedad.
7. Ubica las zonas de juego en áreas soleadas
A las garrapatas no les gusta el sol. Cuando instales columpios o áreas de descanso, elige un lugar seco y soleado.
- Evita colocar juegos cerca de árboles o arbustos densos.
- Mantén la zona libre de hojas, recortes de césped y escombros.
Un espacio bañado por el sol dificulta que las garrapatas prosperen.
8. Mantén el jardín ordenado durante todo el año
Las garrapatas están activas todo el año, así que no dejes que tu jardín se convierta en su refugio.
- Recoge y elimina las hojas acumuladas.
- Apila la leña de forma ordenada y fuera del suelo.
- Guarda herramientas y juguetes cuando no los uses.
Cada pequeño orden ayuda a proteger tu espacio exterior de las garrapatas.
Conclusión
Las garrapatas son persistentes, pero con estas recomendaciones tu jardín puede ser un lugar más seguro y saludable para disfrutar. Mantén tu jardín bien cuidado, usa repelentes naturales y revisa con frecuencia para mantener a estos huéspedes no invitados bien lejos.
