


Para muchos de nosotros, el lavavajillas se ha convertido en un electrodoméstico insustituible: la época en la que lavábamos los platos a mano parece lejana a siglos, y los que más gustan de la tecnología se niegan a limpiar ni un solo vaso sucio con esponja y jabón.
Aunque utilizar el lavavajillas no es complicado, muchas personas lo toman a la ligera y rompen las reglas de oro para conseguir una vajilla perfectamente limpia y brillante. Asegúrate de no cometer estos 8 errores más comunes.
1. Modo ecológico

La mayoría de los lavavajillas tienen una función “Eco” que lava los platos durante un período de tiempo más largo a temperaturas más bajas. Entre los distintos modelos disponibles, el tipo Eco es sin duda el más respetuoso con el medio ambiente y la factura, pero los expertos recomiendan cambiar el lavado normal al menos una vez al mes: porque las bajas temperaturas del modo Eco pueden formar depósitos de grasa y cal.
2. Cubiertos

Cualquier persona que tenga un lavavajillas y un cesto para cubiertos en su casa se enfrenta al grave problema de lesionarse potencialmente con objetos afilados. La solución es sencilla: colocar los cubiertos afilados con el mango hacia arriba, mientras que los inofensivos, como las cucharas, se colocan al revés. Si se colocan correctamente, todos los cubiertos se pueden lavar fácilmente.
3. Ollas

Aunque lavar ollas y sartenes en el lavavajillas puede parecer muy cómodo, en realidad no lo es tanto, o al menos no para todas las ollas. Después de cocinar, los platos que dejan incrustaciones en las ollas y sartenes a menudo no se lavan bien en la máquina y pueden perder su capa protectora y dañarse. Así que hay algunos que, cuanto más tienen señales de cocción, más forman su velo de antidesgaste. Por lo tanto, se recomienda limpiar ollas y sartenes únicamente con sal y secarlas bien o hervir agua brevemente para eliminar la grasa y el exceso de incrustaciones.
4. ¿Mejor sal o multitabs?
Cuando algunas luces de tu lavavajillas empiezan a parpadear, es fácil entrar en pánico. No te preocupes, quizá tu electrodoméstico sólo necesita un poco de sal, pero ¿cuál deberías elegir? Depende del agua que haya en tu casa. Cada agua tiene una dureza diferente. La muy dura puede provocar la formación de cal en el lavavajillas y dañarlo, por lo que es aconsejable utilizar sal; Aunque demasiado blando puede corroer los platos y vasos que se vuelven turbios, es mejor utilizar pastillas multipastillas.
5. La posición correcta
Es preferible siempre disponer la vajilla de forma ordenada para no obstruir los brazos giratorios, que deben poder girar siempre libremente, y para evitar que se acumule agua sucia en los recipientes. Por lo tanto, nunca coloques los platos pegados unos a otros o demasiado separados y no apiles vasos y cuencos.
6. Pre-enjuague
Mucha gente cree que hay que lavar los platos primero antes de ponerlos en el lavavajillas. Falso: Los lavavajillas están diseñados específicamente para eliminar todo tipo de suciedad, por lo que no es necesario haber lavado previamente los platos. Sin embargo, este último no debe contener restos de alimentos como trozos de cebolla o verduras, granos de arroz o fruta, para no dañar el aparato, que tendrá que esforzarse para eliminarlo.
7. Medio lavavajillas

Un lavavajillas utiliza una media de 15 litros de agua por ciclo de lavado, por lo que tanto si está lleno como medio vacío, siempre utiliza la misma cantidad de agua. La regla de oro es: es mejor comprar un lavavajillas completo que ahorre dinero y agua que uno que no lo haga.
8. Agentes de limpieza
Los productos de limpieza actuales están diseñados para trabajar contra la suciedad más extrema incluso a bajas temperaturas. Sin embargo, sus enzimas se deterioran con el tiempo, por lo que es recomendable lavar de vez en cuando los platos que no se utilizan mucho
