7 productos que nunca debes mezclar para limpiar tu casa
Para limpiar a fondo el hogar, a menudo combinamos varios productos para obtener mejores resultados. Sin embargo, algunas mezclas pueden ser peligrosas. Descubre qué productos no debes mezclar bajo ningún concepto.
Precauciones al limpiar: evita combinaciones peligrosas
1. Lejía y vinagre blanco
El vinagre blanco es un limpiador versátil que desinfecta y desengrasa superficies. Pero nunca se debe mezclar con lejía.
La lejía contiene entre un 3% y 8% de hipoclorito de sodio. Al unirse con el ácido acético del vinagre o cualquier otro ácido, libera gas cloro, altamente tóxico. Según un estudio del Emergency Medicine Journal, inhalar este gas puede irritar los pulmones y causar daños respiratorios graves.
2. Lejía y desincrustante
Mezclar lejía con cualquier ácido, incluido el de los desincrustantes, es muy peligroso. La reacción química libera gas cloro tóxico, que perjudica la salud.
3. Lejía y amoníaco
El hipoclorito de sodio de la lejía reacciona con el amoníaco produciendo cloraminas tóxicas. La exposición a estos gases puede causar tos, náuseas, irritación en mucosas y dolor en el pecho. Muchos productos para limpieza de vidrios contienen amoníaco; por eso nunca deberías mezclarlos con lejía.
4. Peróxido de hidrógeno y vinagre blanco
El peróxido de hidrógeno se emplea para desinfectar, blanquear ropa, eliminar manchas y neutralizar olores. Sin embargo, al mezclarlo con vinagre se genera ácido peracético, una sustancia muy irritante para la piel, ojos y vías respiratorias.
5. Lejía y alcohol doméstico
La combinación de estos dos libera cloroformo, que puede causar mareos, fatiga y dolor de cabeza. En dosis elevadas, el cloroformo es tóxico para el corazón, sistema nervioso central e hígado.
6. Dos destapacaños diferentes
Mezclar dos destapacaños es arriesgado y puede provocar una explosión debido a las potentes sustancias químicas que contienen.
7. Dos detergentes de marcas distintas
Evita combinar productos de marcas diferentes. No es posible prever cómo reaccionarán las sustancias químicas y puede resultar peligroso, tal como sucedió en los casos anteriores.
Detergentes caseros para evitar productos tóxicos
Debido a la toxicidad de productos como la lejía o el amoníaco, considera preparar tus propios limpiadores naturales para el hogar.
Detergente casero
- Mezcla 2 cucharadas de jabón negro con 1 cucharada de bicarbonato de sodio en 1 litro de agua.
- Vierte la mezcla en una botella. Usa una esponja de microfibra humedecida con esta solución para limpiar encimeras, fregaderos y otras superficies.
Desengrasante natural
- En un recipiente, mezcla 2 cucharadas de cristales de sosa, 2 cucharadas de jabón negro, 1 litro de agua caliente y 10 gotas de aceite esencial de eucalipto.
- Vierte la preparación en una botella, preferentemente con pulverizador.
El jabón negro es un potente desengrasante que limpia cocinas, sartenes y ollas sin dañarlas. Los cristales de sosa disuelven la suciedad y desinfectan las superficies.
Con estas recomendaciones podrás limpiar tu hogar de forma segura y eficaz, sin correr el riesgo de reacciones químicas peligrosas.
