7 plantas perennes que debes podar en noviembre para un crecimiento fuerte en primavera
¿Por qué podar las plantas perennes en noviembre?
Cuando llega noviembre, el jardín comienza a ralentizar su crecimiento, y es el momento ideal para usar tus tijeras de podar. Podar las plantas perennes en esta época no solo mantiene el orden, sino que también es clave para lograr un rebrote abundante y saludable en primavera.
La poda ayuda a que las plantas conserven energía y previene enfermedades. Al retirar el follaje viejo, evitamos que plagas pasen el invierno y mejoramos la circulación del aire cuando las plantas vuelvan a crecer. Además, un jardín limpio facilita la limpieza primaveral.
Consejo: Usa siempre tijeras limpias y afiladas. Si ya hubo heladas, espera un día templado para no dañar los tallos congelados.
1. Peonías
Las peonías pierden sus flores en noviembre y quedan tallos y hojas oscurecidas que pueden albergar hongos. Corta los tallos a unos 5 centímetros del suelo y desecha los restos para evitar la propagación de enfermedades.
Beneficio en primavera: brotes sanos y fuertes con flores más vivas y abundantes.
2. Hostas
Tras varias heladas, las hojas de hosta se vuelven blandas y se pudren. Recorta todo el follaje hasta el nivel del suelo para evitar que las babosas se escondan y mantén la corona seca para prevenir la pudrición.
Beneficio en primavera: montículos de hostas limpios y frescos listos para brotar hojas verdes y vigorosas.
3. Lirios de día (Daylilies)
Aunque resistentes, los lirios de día se benefician de una poda otoñal. Cuando el follaje esté marrón, córtalo dejando unos 10 centímetros. Esto reduce plagas y enfermedades durante el invierno.
Beneficio en primavera: brotes tempranos, fuertes y agrupaciones limpias preparadas para florecer de nuevo.
4. Bálsamo de abeja (Monarda)
El bálsamo de abeja suele sufrir mildiu. Corta los tallos dejando solo unos centímetros y limpia todos los restos alrededor para romper el ciclo del hongo antes de la próxima temporada.
Beneficio en primavera: hojas sanas sin mildiu y más polinizadores visitando las flores.
5. Phlox
Como el bálsamo, el phlox de jardín es propenso al mildiu. Tras la helada, corta hasta el nivel del suelo y retira las podas. Esto mejora la circulación del aire y reduce la humedad acumulada.
Beneficio en primavera: hojas libres de mildiu y flores llenas de color durante todo el verano.
6. Nepeta (Hierba gatera)
La nepeta tiende a crecer de forma desordenada y cansada en otoño. Realiza una poda corta, dejando unos 7 centímetros. Esto favorece un crecimiento más compacto y frondoso con el calor.
Beneficio en primavera: montículos densos de hojas plateadas y olas de flores azul-lavanda.
7. Milenrama (Yarrow)
Los tallos de milenrama permanecen erguidos tras la floración, pero se vuelven frágiles y desordenados. Córtalos a unos 5 centímetros del suelo. No te preocupes, esta planta perenne rebrotará con fuerza en primavera.
Beneficio en primavera: follaje fresco y parecido a helechos con flores duraderas que atraen polinizadores.
Bonus: ¿Cuándo no podar?
Algunas perennes, como equináceas, rudbeckias y gramíneas ornamentales, conviene dejarlas intactas durante el invierno. Sus cabezas de semilla alimentan a las aves y su estructura aporta interés visual al jardín en la estación fría. Antes de podar, verifica qué plantas es mejor que pasen el invierno sin cortes.
Reflexión final
Dedicando un rato a podar en noviembre preparas el terreno para un jardín más fuerte, verde y saludable en primavera. Considera esta tarea como un reinicio estacional: aunque las plantas luzcan desnudas ahora, están preparándose en silencio para su siguiente esplendor.
¡Ponte los guantes, empieza a podar y prepárate para que tu jardín de primavera te lo agradezca con creces!
