7 fertilizantes naturales y caseros para el jardín y para nutrir tus plantas

7 Abonos caseros y naturales para tu jardín

1 – Posos de café

Los posos de café son un excelente abono natural para las plantas. Contienen nutrientes esenciales como nitrógeno, potasio y fósforo, fundamentales para un buen desarrollo vegetal. Además, aportan materia orgánica que mejora la fertilidad del suelo.

Para usarlos, solo necesitas mezclar los posos usados con un poco de agua hasta obtener una mezcla homogénea. Con esta infusión riega tus plantas o agrega los posos directamente alrededor de ellas.

Este abono es especialmente beneficioso para cultivos como el tomate y, aparte de ser económico y fácil de preparar, mejora la estructura del suelo y estimula el crecimiento de las plantas.

2 – Cáscara de plátano

Las cáscaras de plátano son un abono natural muy rico en potasio, calcio y magnesio, nutrientes esenciales para tus plantas. De manera similar, las infusiones de césped cortado y la ceniza de madera también brindan una fertilización eficaz.

3 – Cáscaras de huevo

Las cáscaras de huevo son una fuente importante de calcio, ideal para el crecimiento óptimo de las plantas. Pueden usarse frescas o secas.

Para utilizarlas frescas, tritúralas finamente y esparce el polvo alrededor de tus plantas. Si prefieres usarlas secas, muele las cáscaras hasta obtener un polvo fino antes de aplicarlas en el suelo.

Este aporte fomenta la actividad de microorganismos que facilitan la nutrición y fortalecen el crecimiento vegetal.

4 – Infusión de césped cortado

Prepara una infusión con un puñado de césped recién cortado sumergido en agua durante 24 horas. Esta mezcla aporta nitratos, potasio y fósforo, esenciales para el desarrollo de raíces, tallos y hojas, además de fortalecer la resistencia a enfermedades.

El alto contenido en clorofila favorece la fotosíntesis. Para evitar dañar tus plantas, diluye el preparado en una parte de infusión por diez partes de agua antes de regar o añadirlo al suelo.

5 – Agua de cocción

El agua resultante de la cocción de alimentos como patatas es un abono natural excelente. Contiene potasio, fósforo, calcio y microorganismos vivos que facilitan la absorción de nutrientes por las plantas.

Recoge el agua después de cocinar, deja que se enfríe y utilízala para regar tus plantas. Puedes añadir unas gotas de aceite de oliva para mejorar la asimilación de nutrientes.

El uso regular de este agua aporta de forma natural nutrientes esenciales, promoviendo plantas más sanas y vigorosas.

6 – Té de compost

El té de compost revitaliza la vida del suelo y ofrece numerosos beneficios a las plantas. Utiliza compost maduro o humus bien descompuesto; si no tienes, también puedes usar tierra de buena calidad para macetas.

Este preparado se puede aplicar directamente en la base de las plantas sin necesidad de diluir, sin riesgo de sobredosificación. Evita mojar las hojas de plantas comestibles para protegerlas.

7 – Abono de ortiga

La ortiga es conocida por sus propiedades saludables y su utilidad en el jardín como abono natural. Es rica en potasio, fósforo y calcio, nutrientes clave para potenciar el crecimiento y mejorar la estructura del suelo.

Para elaborarlo, simplemente coloca unos tallos de ortiga en un cubo con agua y deja reposar la mezcla 24 horas. Después, úsala para regar tus plantas.

Agregar unas gotas de aceite esencial de lavanda o limón puede intensificar sus efectos fertilizantes.

Recuerda elegir el abono natural más adecuado según el tipo de planta que quieras nutrir.