7 excelentes cáscaras de frutas que puedes usar como abono

7 cáscaras de frutas excelentes para usar como abono

¿Sabías que muchas cáscaras de frutas que tiras a la basura contienen nutrientes valiosos para tus plantas? Aprovechar estos residuos de forma orgánica es una excelente manera de estimular el crecimiento de tu jardín.

A continuación, te presentamos las mejores cáscaras de frutas que puedes convertir en abono natural y cómo utilizarlas para potenciar tus cultivos.

1. Cáscaras de plátano

Las cáscaras de plátano son ricas en potasio, manganeso y calcio, minerales que favorecen el crecimiento, aumentan la floración y la producción de frutos. Incorporarlas al suelo mejora la disponibilidad de macronutrientes.

Son especialmente recomendables para plantas de huerto como pimientos, chiles y tomates para lograr cosechas más abundantes.

2. Cáscaras de naranja

Las cáscaras de naranja aportan potasio, hierro, zinc, calcio y citratos, nutrientes ideales para verduras y frutas. También mejoran la estructura del suelo y aportan nitrógeno, lo que favorece un mejor desarrollo de hojas y flores.

Para su uso, tritura de 4 a 6 cáscaras con 100 a 200 ml de agua hasta formar una pasta. Luego dilúyela en partes iguales con agua y aplícala al sustrato una vez cada 6 a 8 semanas.

3. Cáscaras de granada

Las cáscaras de granada contienen potasio, hierro, calcio, cobre, fósforo y zinc. Estos nutrientes enriquecen el suelo y estimulan el crecimiento del follaje, los frutos y las flores.

Corta entre 4 y 6 cáscaras en pedazos pequeños y tritúralas con una taza de agua. Diluye la mezcla cinco veces antes de usarla para regar tus plantas.

4. Cáscaras de mango

El mango es fuente de vitaminas A, C, B6, cobre, folatos y fibra. Sus cáscaras funcionan como un fertilizante natural que promueve el desarrollo de flores, hierbas y verduras.

Corta las cáscaras en trozos pequeños y colócalas en un recipiente hermético con un vaso de agua. Déjalas reposar 1 o 2 días, revuélvelas y repite el reposo 1 o 2 días más. Luego licúa la mezcla, dilúyela al doble con agua y riega las plantas una vez cada 4 a 6 semanas.

5. Cáscaras de limón

Las cáscaras de limón son ricas en nitrógeno, fósforo y potasio. Agregarlas al compost potencia su valor nutritivo.

Además, pueden usarse para acidificar el suelo. Seca las cáscaras al sol durante 3 o 4 días, muélelas hasta obtener polvo y espolvorea una pequeña cantidad alrededor de cada planta cada 5 a 7 semanas para estimular el crecimiento del follaje y las flores.

6. Cáscaras de manzana

Estas cáscaras contienen potasio, vitaminas A y C, folatos, hierro, calcio y fósforo, nutrientes que favorecen el desarrollo saludable de las plantas.

Pasa las cáscaras por un molinillo con media taza de agua, diluye la mezcla en partes iguales y aplícala cada 6 a 8 semanas. Para potenciar el efecto, añade una cucharadita de café molido. También puedes incorporarlas directamente al sustrato, donde se descompondrán y actuarán como fertilizante de liberación lenta.

7. Cáscaras de papaya

Según estudios, el uso regular de cáscaras de papaya supera la eficacia de muchos fertilizantes comerciales, estimulando el crecimiento de las hojas y su superficie.