4 formas de alimentar los calabacines para una gran cosecha

4 métodos para nutrir las calabacitas y lograr una cosecha abundante

La importancia de nutrir el suelo para un buen cultivo

El cultivo de calabacitas en jardines y huertos caseros es muy común, especialmente en regiones con climas templados. Este vegetal es muy valorado por sus beneficios dietéticos, ya que aporta una gran cantidad de nutrientes y minerales esenciales para una alimentación saludable.

Las calabacitas son plantas que requieren pocos cuidados y producen frutos durante los meses de verano. Para obtener una cosecha rápida y abundante, es fundamental enriquecer el suelo con minerales clave como fósforo, potasio, calcio, magnesio y nitrógeno. Aunque existen fertilizantes comerciales, los métodos tradicionales permiten ahorrar dinero y reducir la presencia de nitratos y químicos dañinos en los productos obtenidos. Muchos fertilizantes naturales pueden prepararse fácilmente en casa.

Recetas caseras de fertilizantes para calabacitas

A continuación, te presentamos algunas fórmulas caseras que los jardineros recomiendan para mejorar el crecimiento y la producción de las calabacitas:

  • Estiércol: este fertilizante tradicional puede aplicarse antes de la época de siembra, ya sea en otoño o primavera. Lo ideal es utilizar estiércol seco o ligeramente húmedo de vaca, caballo, cerdo o cabra. También se puede esparcir sobre la superficie del suelo. Si se emplea estiércol fresco durante la floración, dilúyelo con agua antes de aplicarlo. Además, el estiércol de aves como pollo, pato u oca aporta nutrientes vitales para un follaje sano y frutas abundantes.
  • Solución de yodo: el yodo estimula el desarrollo de hojas jóvenes saludables y favorece una floración vigorosa. Para preparar esta solución, mezcla 40 gotas de yodo en 10 litros de agua. Aplica esta mezcla un par de semanas después de la plantación y nuevamente durante la floración para mejorar la salud y rendimiento de las plantas.
  • Ceniza de madera: es una excelente fuente de potasio, que puede aumentar la producción de calabacitas en más de un 50%. Disuelve 30 gramos de ceniza en 10 litros de agua y riega la base de las plantas en la etapa de fructificación, evitando mojar hojas y frutos. También es útil esparcir ceniza seca, pero asegúrate de que el suelo esté húmedo para facilitar la absorción de nutrientes.
  • Levadura: una solución de levadura puede acelerar significativamente el crecimiento del tallo y mejorar la absorción de minerales del suelo. Disuelve 35 gramos de levadura y una taza de azúcar en 3 litros de agua tibia y deja fermentar durante 5 horas en un lugar soleado. Luego diluye esta mezcla en 10 litros de agua y riega abundantemente las calabacitas.

Estos métodos naturales y económicos no solo promueven plantas más saludables, sino que también fomentan una jardinería sostenible y respetuosa con el medio ambiente.