4 fertilizantes potentes para que tus orquídeas luzcan hermosas y florezcan todo el año
Si hay algo que todo amante de las plantas busca, es una floración abundante. Por eso, hoy te presentamos 4 fertilizantes efectivos que mantendrán tus orquídeas floreciendo durante todo el año.
Es importante saber que las orquídeas requieren cuidados específicos para asegurar un desarrollo óptimo en todos los aspectos.
Las orquídeas pertenecen a la familia de las monocotiledóneas; según el INECOL, existen más de 25,000 especies que varían en color, textura, tamaño y forma de sus flores.
Cómo favorecer la floración de tus orquídeas
“Sus flores tienen una estructura básica: tres sépalos y tres pétalos, pero uno de ellos se distingue de los otros y se conoce como el labelo”, explica el investigador Milton Hugo Díaz-Toribio.
Estas plantas se adaptan bien a diferentes condiciones, pero requieren cuidados precisos para alcanzar su máximo potencial.
Hoy aprenderás a fertilizarlas correctamente para conseguir una floración impresionante durante todo el año. Toma nota.
¿Cuáles son los mejores fertilizantes para tus orquídeas?
- Hojas de roble: toma algunas hojas de este árbol y ponlas a hervir en 5 litros de agua. Deja macerar la mezcla, cuélala y déjala reposar una semana. Utilízala para regar tus orquídeas semanalmente.
- Agua de la cocción de papas: si cocinas papas, aprovecha el agua restante —sin sal— para regar tus plantas y nutrirlas.
- Leche: aunque parezca extraño, una dilución de 1 parte de leche por 3 partes de agua ayuda mucho. Riega tus orquídeas con esta mezcla cada 15 días.
- Cáscaras de huevo: seca y tritura unas 25 cáscaras, luego cocina esta mezcla a fuego lento durante algunas horas. Cuela el líquido y úsalo semanalmente para regar.
¿Cómo cuidar una orquídea en casa?
- Humedad: las orquídeas necesitan un ambiente con humedad adecuada, ya que requieren bastante agua.
- Luz: deben ubicarse cerca de una ventana o en un lugar donde reciban luz indirecta suficiente.
- Temperatura: para estimular la floración, el ambiente ideal ronda los 15 °C.
- Riego: mantén la tierra húmeda pero no empapada. Para saber cuándo regar, introduce un dedo en la tierra: si está seca, es momento de regar; si está húmeda, espera. Riega desde la base, evitando mojar las hojas directamente.
