4 razones clave para usar bicarbonato de sodio en tus orquídeas
Si eres un apasionado del cuidado de las orquídeas, seguro te interesará descubrir los beneficios del bicarbonato de sodio para tus plantas.
Un experto en jardinería me reveló cómo el bicarbonato puede transformar la salud y el aspecto de estas delicadas flores. Desde que empecé a usarlo, los resultados han sido sorprendentes.
1. Potencia la floración de las orquídeas
Las orquídeas ofrecen flores espectaculares, pero cuando se marchitan mantener su belleza puede ser complicado. Para estimular una nueva floración en variedades como Bambú, Phalaenopsis o Cambria, puedes preparar esta mezcla:
- Disuelve 1 cucharada de bicarbonato de sodio en 1 litro de agua a temperatura ambiente.
- Mezcla bien y aplícalo en la base de la planta, preferiblemente con un pulverizador, aproximadamente un mes después de que las flores se hayan marchitado.
Algunos recomiendan añadir un poco de detergente para platos para mejor adherencia, pero recomiendo optar por métodos más naturales.
2. Actúa como fertilizante natural
Aunque sus flores son delicadas, las orquídeas necesitan nutrientes para crecer saludables. Aplicar una mezcla de 1 cucharada de bicarbonato por litro de agua ayuda a nutrirlas eficazmente.
Este tratamiento se debe repetir tres o cuatro veces seguidas, empezando un mes después de la floración y, si es necesario, cada año.
El bicarbonato funciona como un fertilizante natural, pero es fundamental usarlo con moderación. No debe aplicarse cuando la planta está en brotación o en plena floración.
3. Prolonga la vida de tus orquídeas
Como cualquier abono, el bicarbonato mejora la longevidad de las plantas al aportar nutrientes esenciales como el sodio y el carbono.
Se recomienda aplicar este tratamiento una o dos veces al año, preferiblemente fuera del periodo de floración, para mantener tus orquídeas saludables por más tiempo.
4. Regula el pH del sustrato
Un aspecto crucial en el cuidado de las orquídeas es mantener un pH equilibrado, idealmente entre 5 y 6, ya que estas plantas prefieren un ambiente ligeramente ácido.
Si el agua de riego es muy ácida o alcalina, el pH del sustrato puede desequilibrarse, afectando la salud de la planta.
Para corregirlo, mide el pH de tu agua con tiras reactivas. Si está fuera del rango recomendado, añade bicarbonato de sodio al agua de riego para restablecer el equilibrio.
Es mejor preparar el agua con bicarbonato y dejar que se disuelva durante toda la noche antes de usarla, para asegurar su eficacia.
