3 consejos naturales para una piel clara y sin imperfecciones
La naturaleza está llena de secretos y beneficios para la salud que la mayoría desconoce. En tu propio jardín se esconden remedios naturales, como el tomate, que bien usado puede hacer maravillas en tu piel.
Incorporar el tomate a tu rutina de cuidado corporal ayuda a eliminar granos y cicatrices de acné. Este fruto aporta vitaminas A, C, E, K y B6, que nutren la piel y contribuyen a cerrar los poros. Además, su acidez regula el pH cutáneo, previniendo brotes. Con un alto contenido de antioxidantes, en especial licopeno, el tomate favorece la regeneración y reparación cutánea. También está compuesto por casi un 90% de agua, lo que hidrata y purifica los tejidos.
Consejos para purificar tu piel
Mascarilla antioxidante
Mezcla una cucharada de jugo de tomate con unas gotas de jugo de limón. Aplica esta mezcla sobre las imperfecciones de la piel, déjala actuar al menos cinco minutos y enjuaga con agua tibia. La vitamina C del limón potencia el efecto antioxidante del tomate.
Mascarilla exfoliante
Prepara en casa una mascarilla natural con tomate para una exfoliación profunda. Filtra el tomate, retirando las semillas, y tritura la pulpa. Extiende la pasta sobre el rostro y déjala actuar durante una hora antes de aclarar. Realiza esta mascarilla una vez por semana.
Puedes añadir puré de pepino o yogur para suavizarla. El yogur aporta zinc y ácido láctico, que combaten imperfecciones, cicatrices y enrojecimientos. El pepino tiene un efecto refrescante que ayuda a cerrar los poros.
Masaje facial
El masaje con jugo puro de tomate es ideal para acné leve. Corta un tomate por la mitad y frota la pulpa sobre las áreas afectadas. Deja actuar el jugo durante quince minutos para que penetre bien, luego enjuaga. El tomate, rico en agua y antioxidantes, rehidrata la piel y combate los radicales libres y las impurezas.
Precauciones de uso
La dermatóloga Véronique Gassia advierte que es importante no exagerar con la exfoliación para no dañar la barrera hidrolipídica de la piel, lo que podría causar sensibilidad, microinflamaciones, irritaciones y envejecimiento prematuro. Por eso, no se recomienda hacer mascarillas exfoliantes más de una vez por semana.
