20 plantas que deberías cultivar juntas
La asociación de cultivos es una técnica tradicional de jardinería que consiste en plantar juntos ciertas especies para mejorar el crecimiento, repeler plagas y aprovechar mejor el espacio del huerto. Al combinar plantas que se complementan, puedes crear un jardín productivo, de bajo mantenimiento y con cosechas abundantes. En esta guía completa, repasaremos 20 combinaciones ideales para cultivar lado a lado, explicando la ciencia y los beneficios de cada alianza. Tanto si eres un jardinero experimentado como principiante, estas asociaciones te ayudarán a sacar el máximo partido a tu huerto.
¿Qué es la asociación de cultivos?
La asociación de cultivos consiste en plantar diferentes especies cercanas para que se beneficien mutuamente. Algunas plantas mejoran los nutrientes del suelo, ofrecen sombra o ahuyentan plagas, mientras que otras atraen polinizadores o realzan el sabor. Esta técnica imita los ecosistemas naturales, fomentando la biodiversidad y disminuyendo la necesidad de fertilizantes y pesticidas químicos. Con las combinaciones adecuadas, tu jardín puede convertirse en un espacio autosuficiente.
Veamos las 20 mejores combinaciones de plantas que deberías probar en tu huerto.
1. Tomates y albahaca
Tomates y albahaca forman una pareja clásica. La albahaca repele plagas como pulgones, ácaros y gusanos del tomate, además de realzar el sabor de los tomates. Planta albahaca alrededor de la base de los tomates para crear una barrera natural contra las plagas y disfrutar de frutos más sabrosos.
Consejo: La albahaca necesita pleno sol, igual que los tomates, por lo que son vecinos ideales.
2. Zanahorias y cebollas
Zanahorias y cebollas forman un dúo dinámico. Las cebollas ahuyentan a la mosca de la zanahoria con su fuerte aroma, mientras que las zanahorias ayudan a aflojar el suelo, favoreciendo el desarrollo de los bulbos de cebolla. Plántalas en hileras alternadas para maximizar el efecto.
Consejo: Cosecha primero las cebollas para dejar más espacio a las zanahorias y que maduren mejor.
3. Maíz, judías y calabazas (Las Tres Hermanas)
Conocidas como las “Tres Hermanas”, estas plantas nativas americanas se complementan a la perfección. El maíz sirve de soporte natural para las judías; las judías fijan nitrógeno en el suelo, beneficiando al maíz y a las calabazas; y las enredaderas de las calabazas cubren el suelo, controlando las malas hierbas y conservando la humedad.
Consejo: Planta primero el maíz, luego las judías una semana después, y las calabazas cuando las judías empiecen a trepar.
4. Pepinos y eneldo
Los pepinos y el eneldo son una combinación ideal. El eneldo atrae polinizadores como las abejas, mejorando la producción de pepinos, y su aroma repele plagas como los escarabajos del pepino. Plántalo con moderación, ya que puede extenderse rápidamente.
Consejo: Cosecha el eneldo de forma regular para que no opaque a los pepinos.
5. Lechuga y cebollino
La lechuga se beneficia del cebollino, que repele pulgones y otros insectos de cuerpo blando. Además, el cebollino aporta un suave sabor a cebolla a tus ensaladas si lo cosechas junto a la lechuga. Plántalo como borde alrededor de los bancales de lechuga.
Consejo: El cebollino crece bien en sombra parcial, complementando la preferencia de la lechuga por un ambiente fresco.
6. Pimientos y espinacas
Los pimientos y las espinacas crecen bien juntos porque la espinaca funciona como acolchado vivo, manteniendo el suelo fresco y húmedo para los pimientos. A cambio, los pimientos proporcionan sombra ligera que evita que las espinacas se espiguen con el calor.
Consejo: Planta las espinacas a principios de temporada y los pimientos cuando suban las temperaturas.
7. Rábanos y espinacas
Rábanos y espinacas crecen rápidamente y aprovechan bien el espacio. Los rábanos aflojan suelos compactos, facilitando el desarrollo de las raíces de la espinaca, y su aroma picante repele insectos que se alimentan de hojas.
Consejo: Siembra las semillas de rábanos y espinacas juntas para una cosecha rápida y escalonada.
8. Caléndulas y tomates
Las caléndulas son el arma secreta del jardinero. Su fuerte aroma repele nematodos y otras plagas que atacan las raíces del tomate. Planta caléndulas alrededor de tu huerto de tomates para un jardín libre de plagas y con un toque de color.
Consejo: Prefiere caléndulas francesas, ya que son especialmente eficaces contra los nematodos.
9. Guisantes y menta
Los guisantes y la menta prosperan juntos porque esta última repele pulgones y hormigas que dañan los guisantes. A su vez, los guisantes enriquecen el suelo con nitrógeno, favoreciendo el crecimiento de la menta.
Consejo: Cultiva la menta en macetas para evitar que se apodere del espacio de los guisantes.
10. Repollo y capuchinas
Las capuchinas actúan como cultivo trampa para las orugas y pulgones del repollo, atrayendo plagas lejos de esta hortaliza. Sus vistosas flores también atraen polinizadores, mejorando la salud general del huerto.
Consejo: Planta las capuchinas a unos metros del repollo para atraer eficazmente a los insectos perjudiciales.
11. Patatas y rábano picante
El rábano picante es un repelente natural para el escarabajo de las patatas, una plaga común que puede devastar la cosecha. Plántalo en las esquinas de tu bancal de patatas para una protección efectiva.
Consejo: Cosecha las raíces del rábano picante a finales de otoño, tras la temporada de la patata.
12. Fresas y borraja
La borraja mejora el crecimiento de las fresas al atraer polinizadores y aportar minerales al suelo cuando se descompone. Sus hojas peludas también ahuyentan plagas como las babosas.
Consejo: Deja que la borraja se siembre por sí sola para que sea una compañera perenne de tus fresas.
13. Girasoles y pepinos
Los girasoles ofrecen soporte para los pepinos trepadores y atraen polinizadores que aumentan la producción de frutos. Además, sus tallos altos proporcionan sombra parcial, protegiendo a los pepinos del sol intenso.
Consejo: Planta los girasoles al norte de los pepinos para evitar que los sombreen en exceso.
14. Remolachas y ajo
El aroma fuerte del ajo repele plagas de remolacha como pulgones y chicharritas, mientras que las remolachas ayudan a airear el suelo para las raíces superficiales del ajo. Esta combinación es excelente para aprovechar espacios pequeños.
Consejo: Planta ajo en otoño y remolachas en primavera para escalonar la cosecha.
15. Berenjena y caléndulas
Al igual que los tomates, las berenjenas se benefician del poder repelente de las caléndulas. Estas plantas alejan nematodos y escarabajos, asegurando frutos más saludables.
Consejo: Distribuye las caléndulas uniformemente alrededor de las berenjenas para una protección homogénea.
16. Calabacín y orégano
Los aceites aromáticos del orégano ahuyentan plagas comunes del calabacín, como el gusano de la calabaza y los pulgones. Además, atraen insectos beneficiosos como las mariquitas.
Consejo: Cultiva el orégano en macetas cerca del calabacín para controlar su expansión.
17. Brócoli y caléndula
La caléndula atrae polinizadores y depredadores naturales que se alimentan de las plagas del brócoli, como pulgones y orugas. Sus flores coloridas también mejoran la estética del huerto.
Consejo: Planta caléndula a principios de primavera junto al brócoli para beneficiarte durante toda la temporada.
18. Espárragos y perejil
El perejil repele al escarabajo del espárrago, mientras que el espárrago es un compañero duradero que no compite fuertemente por nutrientes. Esta pareja funciona bien en bancales perennes.
Consejo: Planta perejil de forma anual alrededor de las matas de espárragos establecidas.
19. Col rizada (kale) y manzanilla
La manzanilla potencia el crecimiento de la col rizada mejorando la salud del suelo y atrayendo insectos beneficiosos. Sus flores también repelen plagas como las orugas del repollo.
Consejo: Utiliza té de manzanilla natural de tu propia cosecha como fungicida para la col rizada.
20. Judías y romero
El romero repele el escarabajo de las judías y mejora la circulación del aire entre las plantas, reduciendo las enfermedades fúngicas. En contraste, las judías enriquecen el suelo con nitrógeno.
Consejo: Planta romero en un lugar soleado cerca de las judías para un crecimiento óptimo.
Por qué funciona la asociación de cultivos
La asociación de cultivos se basa en las relaciones naturales entre plantas para construir un ecosistema equilibrado. Algunas liberan sustancias que ahuyentan plagas, otras mejoran la fertilidad del suelo o brindan soporte físico. Esta técnica reduce la dependencia de insumos químicos, fomenta la sostenibilidad y fortalece la resistencia de las plantas.
Consejos para una asociación de cultivos exitosa
- Planifica tu diseño: Ten en cuenta la altura, hábitos de crecimiento y necesidades de luz al elegir compañeros.
- Rota cultivos: Evita plantar las mismas asociaciones en el mismo lugar cada año para prevenir el agotamiento del suelo.
- Controla el crecimiento: Algunas plantas vigorosas, como la menta, pueden dominar a sus vecinas si no se gestionan.
- Experimenta: Cada jardín es único; prueba distintas combinaciones y adapta según tu clima y suelo.
Conclusión
Cultivar plantas juntas no solo mejora la estética, sino que es una estrategia comprobada para aumentar la productividad y salud del huerto. Desde las míticas Tres Hermanas hasta el poder antiplagas de las caléndulas, estas 20 combinaciones te ofrecen un camino claro hacia un jardín armonioso y próspero. Comienza con pocas asociaciones y observa cómo tu jardín se transforma en un ecosistema vibrante y equilibrado.
¿Listo para plantar? Prueba estas alianzas en tu próxima temporada y disfruta de los frutos del trabajo en equipo de la naturaleza.
