20 fertilizantes caseros cuyos ingredientes ya tienes en casa

20 fertilizantes caseros con ingredientes que ya tienes en casa

Elaborar fertilizantes caseros es una excelente forma de nutrir tus plantas con nutrientes naturales, aprovechando los restos de cocina y otros desechos domésticos. A continuación, te presentamos 20 ingredientes fáciles de conseguir para crear fertilizantes vegetales efectivos en casa:

  • Borros de café – Ricos en nitrógeno, pueden esparcirse directamente sobre la tierra o añadirse al compost.
  • Cáscaras de huevo – Trituradas, aportan calcio esencial para el desarrollo celular de las plantas.
  • Cáscaras de plátano – Fuentes de potasio; puedes enterrarlas cerca de las raíces o remojarlas en agua para obtener un fertilizante líquido.
  • Agua de cocción – El agua usada para hervir verduras contiene nutrientes; déjala enfriar y úsala para regar tus plantas.
  • Ceniza de madera – Proveniente de la chimenea, aporta potasio y calcio en pequeñas cantidades al suelo.
  • Agua del acuario – Al cambiar el agua dulce del acuario, reutilízala para las plantas, ya que es rica en nitrógeno y otros nutrientes.
  • Sal de Epsom – Fuente de magnesio y azufre; disuélvela en agua para favorecer un crecimiento saludable de las plantas.
  • Hierba cortada – Al descomponerse, libera nitrógeno en el suelo.
  • Hoja de compost – Las hojas en descomposición enriquecen el suelo y mejoran su textura.
  • Té verde – Una infusión suave de té verde sin azúcar puede aportar nutrientes esenciales.
  • Melaza – Añadir melaza al compost o diluirla en agua estimula la actividad microbiana y aporta potasio.
  • Hierbas invasoras – Sumergidas en agua crean un “té de hierbas” nutritivo. Asegúrate que no hayan producido semillas.
  • Compost – Compostar regularmente residuos de cocina y jardín proporciona un equilibrio perfecto de nutrientes y mejora la calidad del suelo.
  • Algas marinas – Frescas o secas, tras enjuagarlas para quitar la sal, se añaden al compost o se remojan en agua para preparar un fertilizante líquido rico en oligoelementos.
  • Gelatina – Sin sabor, es una fuente de nitrógeno; disuélvela en agua para preparar un nutriente proteico.
  • Vinagre – Diluido, preferiblemente vinagre de manzana, ayuda a acidificar el suelo y suministra hierro a las plantas.
  • Leche en polvo – Buena fuente de calcio, puede esparcirse directamente o disolverse en agua para el riego.
  • Harina de gluten de maíz – Subproducto del maíz que funciona como fertilizante y como inhibidor natural de malezas pre-emergentes.
  • Estiércol de pollo – Bien compostado, es un fertilizante rico en nitrógeno, pero úsalo con moderación para evitar dañar las plantas.
  • Ceniza de papel – Ceniza de papel no brillante utilizada en pequeñas dosis aporta potasio y ayuda a controlar plagas.

Con estos fertilizantes caseros, no solo aportarás nutrientes esenciales a tus plantas, sino que además fomentarás un jardín más sostenible y respetuoso con el medio ambiente.