12 secretos para cultivar pimientos en tu huerto
Los pimientos son una presencia habitual en los huertos caseros. A diferencia de algunos chiles, los pimientos no contienen capsaicina, por lo que no son picantes. Se pueden comer crudos, aunque generalmente se usan cocinados en diversas recetas.
Cultivar pimientos es bastante sencillo, pero existen algunos consejos que te ayudarán a aumentar la producción y mantener las plantas saludables.
Siguiendo estas recomendaciones, disfrutarás de una cosecha abundante de pimientos dulces y crujientes para alimentar a tu familia durante el verano.
1) Los colores de los pimientos
Cuando compras pimientos, notarás que vienen en varios colores, siendo los verdes y rojos los más comunes.
En realidad, los pimientos verdes y rojos provienen de la misma planta; la diferencia radica en el grado de maduración del fruto. Primero son verdes y si permanecen en la planta, se vuelven rojos. Como los pimientos rojos permanecen más tiempo en la planta, son más ricos en vitamina C y suelen ser más dulces que los verdes.
También existen variedades de pimientos en tonos violetas, amarillos, naranjas, marrones o blancos. Cada una es una planta distinta, por lo que puedes cultivar varias para añadir color a tus recetas.
2) El lugar ideal para plantar pimientos
Los pimientos necesitan mucho sol, por lo que selecciona un espacio en tu huerto que reciba luz directa todo el día. Evita zonas con sombra generada por árboles o plantas altas como girasoles o tomates.
Prefieren suelos bien drenados, ya que no toleran el encharcamiento. Son ideales los suelos mixtos con arena y arcilla.
El pH óptimo está entre 6,0 y 7,0. Si no sabes el pH de tu suelo, usa un kit para medirlo y ajustarlo si es necesario.
Antes de cultivar pimientos, enmienda el suelo con compost o fertilizante y labra para mejorar el drenaje y aportar nutrientes.
No plantes pimientos justo después de tomates, berenjenas o patatas, ya que estas plantas atraen enfermedades comunes que afectan a los pimientos. Virus y hongos pueden persistir en el suelo durante años; espera al menos tres años antes de regresar a esa zona.
3) Cuándo plantar pimientos
Los pimientos son plantas amantes del calor, por lo que no es recomendable sembrar directamente en el huerto. Siembra las semillas en semilleros de 8 a 10 semanas antes de la última helada, o compra plantas ya iniciadas en viveros.
El tiempo desde el trasplante hasta la cosecha es de 2 a 3 meses, por eso iniciar con plantas jóvenes da ventaja frente a sembrar semillas directamente.
A los pimientos jóvenes no les gustan las temperaturas bajas. Acostúmbralos a estar al aire libre poniéndolos fuera durante el día y metiéndolos por la noche durante unas semanas, hasta que estén listos para el trasplante.
4) Cómo plantar los pimientos
Cuando las temperaturas nocturnas superen los 15 °C, puedes trasplantar al huerto. Para adelantar el calentamiento del suelo, cúbrelo con plástico negro una semana antes.
Planta tus pimientos a la misma profundidad que tenían en la maceta, ya que no les gusta estar muy enterrados. Deja un espacio entre plantas de 45 a 60 cm.
5) Los mejores compañeros de planta para los pimientos
Planta pimientos cerca de tomates, ya que estas plantas ayudan a repeler escarabajos y microorganismos del suelo que pueden dañarlos.
También combinan bien con pepinos, zanahorias, berenjenas y cebollas. Si tienes problemas con escarabajos, siembra geranios o petunias cerca para proteger tus pimientos.
El albahaca es un buen aliado para repeler insectos y el perejil atrae polinizadores y avispas beneficiosas contra pulgones.
Evita cultivar pimientos junto a brócoli, col o mostaza, así como cerca del hinojo o las judías verdes.
6) Soportes para los pimientos
No es obligatorio entutorar los pimientos, pero hacerlo ayuda a mantener las plantas fuera del suelo. Si se caen, son más vulnerables a plagas y enfermedades del suelo.
7) La importancia del buen acolchado
Los pimientos prefieren un suelo cálido y bien drenado, por eso es fundamental colocar un buen mulching alrededor. Un acolchado oscuro absorbe mejor el calor del sol y mantiene el suelo templado.
Además, el pimiento acepta bien el acolchado con hierba cortada, que impide la aparición rápida de malas hierbas y protege las raíces.
8) Riego adecuado
Los pimientos requieren entre 2 y 5 cm de agua por semana. Usa un pluviómetro para medir la lluvia y complementa con riego si hace falta.
En climas cálidos y días muy calurosos, puede ser necesario regar dos veces al día. La sequedad excesiva puede volver amargos los frutos.
Por otro lado, un riego excesivo puede dañar las raíces o provocar la pudrición de flores.
9) Podar los pimientos
Retira las primeras flores de cada planta. Esto consigue que la energía se concentre en el crecimiento de la planta y no en los primeros frutos, lo que mejorará la producción futura y la calidad de la cosecha.
10) Fertilización
Espera a que los pimientos comiencen a formarse para añadir fertilizante. Prefiere abonos con poco nitrógeno, ya que un exceso fomenta el crecimiento de hojas en lugar de flores y frutos.
11) Plagas comunes
Los pulgones y las alticas son plagas habituales en los pimientos. Si las detectas, aplica insecticidas biológicos seguros para huertos familiares.
12) Cómo cosechar los pimientos
Los pimientos verdes están listos para cosechar entre 60 y 90 días tras la plantación. Puedes recogerlos cuando alcancen el tamaño y color deseados, ya sea verdes o tras madurar en rojo.
Cuanto más tiempo permanezcan en la planta, más dulces y ricos en vitamina C serán.
Para no dañar la planta, corta el fruto con un cuchillo dejando unos 2 cm de tallo adherido a la planta.
Con estos consejos lograrás una cosecha abundante y saludable este año. Cultivar pimientos es relativamente fácil, y estos simples cuidados aumentarán el rendimiento y protegerán tus plantas.
