11 plantas perennes de bajo mantenimiento que siempre regresan

11 Plantas Perennes de Bajo Mantenimiento que Siempre Vuelven

Las plantas perennes son el mejor aliado del jardinero. ¿Por qué? Porque las plantas una sola vez y vuelven cada año, más grandes, frondosas y, a menudo, más bellas, con muy poco esfuerzo. Si quieres un jardín espectacular sin pasar todo el fin de semana replantando, estas 11 plantas perennes de bajo mantenimiento son la clave para un espacio verde abundante y saludable.

A continuación, descubrirás plantas que prácticamente se cuidan solas, se reproducen naturalmente y te recompensan con color temporada tras temporada.

1. Hemerocallis (Lirios de Día)

Los lirios de día son resistentes, toleran la sequía y prosperan en casi cualquier tipo de suelo. Una vez establecidos, se expanden lentamente formando grupos cada vez más densos. Sus flores en forma de trompeta duran un solo día, pero cada día se abren nuevos capullos, ofreciendo un espectáculo floral que se extiende durante semanas.

Por qué te encantarán: No necesitan eliminar flores marchitas y toleran muy bien el descuido.

2. Rudbeckia Hirta (Susanas de Ojos Negros)

Estas flores amarillas y radiantes iluminan cualquier jardín y son muy apreciadas por los polinizadores. Soportan suelos pobres, calor y sequía, por lo que son una elección ideal para jardines que no requieren mucho cuidado.

Bono: Se autoreproducen generosamente, por lo que nuevos ejemplares aparecerán cada año sin que tengas que intervenir.

3. Hostas

Si cuentas con un espacio sombreado, las hostas son perfectas. Sus hojas abundantes y en capas aportan textura instantánea y son casi imposibles de matar una vez establecidas.

Consejo rápido: A las babosas les encantan, por eso es recomendable espolvorear cáscaras de huevo trituradas o tierra de diatomeas alrededor para protegerlas.

4. Paeonia (Peonías)

Planta peonías una sola vez y pueden florecer durante décadas. Estas flores fragantes y voluminosas prefieren el sol y requieren poco cuidado, salvo un soporte ocasional para sostener sus pesadas flores.

Secreto del jardín: No les gusta que las trasplanten, así que elige un lugar definitivo y déjalas crecer allí.

5. Echinacea (Equinácea)

Muy resistentes a la sequía, las equináceas florecen durante todo el verano y atraen mariposas y abejas. Se autoreproducen y forman grupos que se pueden dividir cada pocos años para obtener más plantas.

Ventaja adicional: Sus semillas alimentan a las aves en invierno, añadiendo vida silvestre a tu jardín.

6. Sedum (Consolida)

El sedum prospera en suelos pobres y sol pleno, y aguanta el descuido. Sus hojas gruesas y carnosas almacenan agua, convirtiéndolo en una de las perennes más fáciles para zonas secas.

Variedad recomendada: ‘Autumn Joy’ que despliega racimos de flores rosas que envejecen con un tono óxido, ideal para dar color en otoño.

7. Nepeta (Catmint o Hierba Gatera)

La nepeta produce una nube de flores azul-púrpuras desde finales de la primavera hasta el otoño, y es casi indestructible. Resiste ciervos y conejos, tolera la sequía y se expande suavemente sin ser invasiva.

Consejo profesional: Poda la planta después de la primera floración para estimular un nuevo brote de flores.

8. Leucanthemum × superbum (Margarita Shasta)

Con sus pétalos blancos clásicos y centros amarillos brillantes, las margaritas Shasta son el símbolo de la alegría campestre. Se autoreproducen moderadamente y crean grupos ordenados que se fortalecen cada año.

Por qué las adoran los jardineros: Son excelentes flores para cortar y usar en ramos veraniegos.

9. Perovskia atriplicifolia (Salvia Rusa)

Alta, liviana y cubierta de flores lavanda, la salvia rusa es ideal para llenar espacios en jardines soleados. Es resistente a la sequía, al calor y prospera en suelos pobres.

Consejo de mantenimiento: Una simple poda en primavera es suficiente para mantener una apariencia fresca durante toda la temporada.

10. Hellebores (Rosas de Cuaresma)

Estas plantas perennes que florecen a finales del invierno o principios de la primavera prefieren la sombra y permanecen verdes en muchos climas. Una vez establecidas, prácticamente no requieren cuidados.

Dato curioso: Sus flores caídas vienen en una gran variedad de colores, desde blancos cremosos hasta púrpuras intensos.

11. Monarda (Bálsamo de Abejas)

Si te encantan los colibríes, el bálsamo de abejas es indispensable. Sus flores llamativas y rizadas, en tonos rojo, rosa o púrpura, son irresistibles para los polinizadores.

Cuidado sencillo: Córtalo después de la floración para fomentar un nuevo crecimiento y prevenir el mildiu.

Consejos finales para unas perennes saludables

  • Ubícalas en el sitio adecuado: las perennes amantes del sol necesitan pleno sol, mientras que las de sombra requieren protección.
  • Aplica mantillo una vez al año para conservar la humedad y frenar las malas hierbas.
  • Dívidelas cada cierto tiempo para evitar el hacinamiento y promover más flores.

¿Listo para crear un jardín de perennes sin complicaciones?

Planta estas 11 perennes una sola vez y disfrutarás de un jardín vibrante y lleno de color durante años, con muy poco trabajo. La naturaleza hará la mayor parte del esfuerzo; tú solo disfruta del paisaje.