10 pasos sencillos para cosechar entre 15 y 30 kilos por planta de tomate
Llevo años cultivando mi huerto y cada temporada descubro nuevas técnicas. Pruebo, cometo errores y aprendo cada vez más.
Hoy quiero compartir contigo los trucos que me han permitido obtener una gran cantidad de tomates sin mucho esfuerzo. La planta de tomate es una de las más fáciles de cultivar, ya que da abundantes frutos con pocos cuidados.
Pero para lograr un buen rendimiento, es fundamental conocer algunos secretos de jardinería.
1. Elige la variedad de tomate adecuada
Dependiendo de tu región, es importante seleccionar una variedad adaptada a tu clima. Lo que funciona en un lugar no siempre se replica en otro.
Si tienes poca exposición solar, opta por tomates cherry, que maduran con mayor facilidad. En caso de duda, consulta en tu tienda de jardinería o pregunta a un jardinero experimentado de tu zona.
2. Coloca las plantas de tomate acostadas durante 2 o 3 días
Acuesta tus plantas sobre un lado al sol, directamente en el jardín, durante dos o tres días. Verás cómo la parte superior vuelve a levantarse buscando la luz.
3. Planta los tomates en zanjas
En este momento, cava una zanja y deposita la planta dentro. Cubre con tierra dejando unos 8 a 10 cm de la parte superior que se ha levantado por encima de la tierra.
Con esta técnica, el tallo se desarrollará como una raíz mucho más resistente en comparación con plantarlo verticalmente.
4. Añade abono natural y riega abundantemente
Al plantar, incorpora unos 250 gramos de abono natural de liberación lenta, como posos de café, algas marinas o pieles de plátano. Después, riega bien las plantas.
5. Coloca una estructura tipo jaula alrededor de cada planta
Construye una jaula de malla de aproximadamente 1,50 metros de altura y 60 cm de diámetro en torno a cada planta. Si buscas malla económica, suelen venderse en las tiendas especializadas.
Para que la jaula se mantenga fija, clava la base de la malla en el suelo en lugar de dejarla solo apoyada. Esto es clave para evitar que se caiga con el viento.
6. Cubre las jaulas con un plástico protector
Los tomates jóvenes no toleran bien el viento. Protege las jaulas hasta arriba con plástico, una lona para invernar o incluso papel burbuja.
Así cortas el viento mientras crecen y mantienes una temperatura más cálida si el ambiente es frío.
7. Fertiliza con sales de Epsom
Para dar un impulso extra a tus tomates, pulveriza las hojas con una mezcla de una cucharada de sales de Epsom en 3 litros de agua.
Este tratamiento mejora el rendimiento de las plantas y previene el amarillamiento de las hojas. Repítelo cada una o dos semanas.
8. Aplica mantillo alrededor de las plantas para conservar la humedad
Los tomates suelen pedir mucha agua si están acostumbrados a recibirla. Para mantener el suelo constantemente húmedo, cubre el terreno alrededor con una capa generosa de paja o mulch.
9. Cosecha cuando las frutas estén al 30% de madurez
Los pájaros adoran los tomates bien rojos. Para evitar que te los dañen, recoge los frutos aún algo verdes, con solo un 30% de color rojo.
Una señal es que el tomate empieza a mostrar un tono rojizo en algunas partes, mientras que el resto permanece verde. Después deja madurar los tomates en tu cocina, al sol y al aire libre.
10. No guardes los tomates en la nevera
Evita refrigerar los tomates para que no se estropeen ni pierdan su sabor característico. Déjalos en la encimera de la cocina.
Recuerda también rotar las plantaciones cada año: no siembres tomates en el mismo lugar para evitar agotar el suelo.
