10 formas sencillas de lograr que las malvas estallen de color

10 formas sencillas de lograr que tus malvarros estallen en color

1. Elige el lugar más soleado de tu jardín

Los malvarros adoran el sol. Necesitan entre 6 y 8 horas diarias de sol directo para crecer con tallos fuertes y flores vibrantes. Siémbralos junto a una cerca, borde del jardín o muro donde reciban mucha luz.

Consejo: en climas fríos, elige un lugar orientado hacia el sur para brindarles un poco más de calor.

2. Usa un suelo rico y bien drenado

Estos plantas no son exigentes, pero crecen mejor en suelos fértiles y sueltos. Antes de plantar, incorpora una buena cantidad de compost o estiércol bien descompuesto para aportar nutrientes. Es fundamental que el suelo drene bien, ya que el exceso de humedad puede causar enfermedades y flores pobres.

3. Planta en el momento adecuado

Para obtener mejores resultados, siembra las semillas o plantas jóvenes a finales del verano o principios del otoño. Así tendrán tiempo para enraizar antes del invierno y florecerán con fuerza la siguiente temporada. En zonas cálidas, también puedes sembrar a comienzos de primavera.

4. Riega profundo, pero sin excederte

Los malvarros requieren humedad constante, especialmente en períodos secos. Riega profundamente una o dos veces por semana, permitiendo que la tierra seque un poco entre riegos. Riegos superficiales y frecuentes pueden generar plantas débiles y delgadas.

Tip profesional: riega siempre en la base para mantener las hojas secas y reducir el riesgo de roya.

5. Fertiliza para flores más grandes y brillantes

Cuando las plantas empiecen a crecer, dales un aporte extra con un fertilizante equilibrado de liberación lenta o un estimulador líquido rico en fósforo. Fertiliza cada 4 o 6 semanas durante la temporada de crecimiento para mantener las flores abundantes.

6. Proporciónales soporte para que no se caigan

Los malvarros pueden alcanzar entre 1.8 y 2.4 metros de altura, por lo que el viento fuerte puede tumbarlos. Utiliza estacas, cañas de bambú o siémbralos junto a una cerca que les sirva de soporte natural. Ata los tallos con cuerda blanda para no dañarlos.

7. Elimina las flores marchitas para prolongar la floración

Cuando las flores empiecen a marchitarse, córtalas para estimular nuevas flores. Esto ayuda a que la planta concentre su energía en producir más flores en lugar de semillas. Si prefieres que se auto-siembren, deja algunas flores secar al final de la temporada para que caigan las semillas naturalmente.

8. Prevén la roya y controla las plagas

La roya, que se manifiesta como manchas anaranjadas en las hojas, es el problema más común. Para evitarla, riega en la base, separa bien las plantas para favorecer la circulación del aire y retira las hojas infectadas de inmediato. Vigila la presencia de orugas y pulgones, y aplica jabón insecticida si es necesario.

9. Aplica mulch para conservar la humedad

Un acolchado orgánico de 5 a 7 cm alrededor de la base mantendrá las raíces frescas, reducirá las malas hierbas y ayudará a mantener la humedad estable. Evita colocar el mulch en contacto directo con los tallos para prevenir la pudrición.

10. Deja que se auto-siembren para un jardín lleno de color año tras año

Los malvarros suelen ser bienales o perennes de corta vida, pero si permites que algunas flores formen semillas, se auto-sembrarán y volverán a crecer cada temporada. Recoge las semillas en sobres de papel y siémbralas donde quieras nuevos brotes la próxima primavera.

Conclusión

Los malvarros pueden parecer plantas clásicas, pero su encanto es eterno. Con el lugar adecuado, algo de abono y cuidados básicos, podrás disfrutar de sus altas y coloridas flores durante todo el verano. Ya sea en un jardín campestre, a lo largo de una cerca blanca o en un rincón soleado del patio, llamarán la atención y aportarán un toque alegre y vintage a tu espacio verde.